No tengan miedo sino confianza

No tengan miedo sino confianza

Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo y miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social

 

Las noticias reiteradas respecto de la situación planetaria y de nuestro país nos hacen estar pendientes de los riesgos de contagios y cantidad de muertes. Cierto es que también se reitera la divulgación de gestos de ayuda solidaria. Pero en el balance prevalecen las noticias alarmantes que van generando sentimientos de angustia. Indudablemente, la situación es compleja.

Varias personas me han preguntado en estos meses: “¿cómo fortalecer el ánimo en medio de la crisis sanitaria?”. “¿Se puede afianzar la esperanza?” “¿De qué manera?”

Ante una cuestión tan importante debemos cuidarnos de dar respuestas superficiales. Son interrogantes profundos, aunque a veces se digan al pasar.

Te propongo dos espacios de respuesta, que para mí son complementarios, aunque algunos intenten separarlos.

Uno es el ámbito de lo humano. Aparecen iniciativas solidarias en lugares insospechados. Merenderos, comedores, voluntarios que se ofrecen para diversos servicios a los pobres y ancianos vulnerables, gente que se organiza para el bien. En esta semana me tocó participar de una reunión convocada por el Gobierno de la Provincia para la creación del “Comité Social de Emergencia”. Unas cuantas instituciones y movimientos populares acudieron para poner el pecho a la crisis abandonando el “sálvese quien pueda”, o el “yo me quedo en casa y los demás que se arreglen”. Compromiso para que el aislamiento social no sea también moral o ético.

Otro, no escindido del primero, es de orden espiritual pero no por eso menos real y concreto. Durante la Última Cena, Jesús fortaleció el corazón de los discípulos ante la dificultad de la prueba que iban a enfrentar. “No se inquieten. Crean en Dios y crean también en mí” (Jn 14, 1). Es un llamado a no agitarse o conmoverse, a no angustiarse aunque el sufrimiento y la prueba sean difíciles. Justamente la esperanza es la virtud que nos sostiene en la lucha ante los tiempos duros de enfrentar. Nos alienta escuchar de sus labios “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14, 6).

Los sacerdotes de las Villas nos lo recordaron esta semana. Hicieron un repaso de las dificultades que se viven en los barrios más pobres: falta de agua potable, escasez de alimentos, hacinamiento… Recordaban una frase dicha por el padre Carlos Mujica “ahora más que nunca junto al pueblo”. Mañana, 11 de mayo, se cumplen 46 años de su asesinato.

El viernes pasado hemos celebrado a la Virgen de Luján, Patrona de la Argentina. El Papa envió un mensaje en el cual nos decía “…se acerca el 8 de mayo y mi corazón ‘viaja’ a Luján. Estaré espiritualmente junto a ustedes, como peregrino espiritual y ‘virtual’. La miraré una vez más y, también una vez más, me dejaré mirar por Ella. Esa mirada de madre que te renueva, te cuida, te da fuerzas”. Esto expresa su amor a la Virgen, y su experiencia de encuentro en la intimidad del corazón. Pero también destaca la dimensión comunitaria que tiene toda expresión de la piedad popular: “Y no estaré solo sino junto al santo pueblo fiel de Dios que la quiere tanto, pueblo fiel y pecador como yo”. Qué bueno tener en cuenta estas palabras acercándonos a otra Fiesta entrañable de la Virgen, nuestra Señora de Fátima el miércoles 13 de mayo. Nosotros no podemos salir de casa para visitar su santuario, pero Ella viene a nuestros hogares. Te invito a rezar por las redes sociales en las variadas propuestas para esa celebración. Nosotros nos uniremos con la celebración de la misa por el Canal 4 de San Juan a las 11 y a las 17 horas.

El Papa y referentes de otras confesiones religiosas han convocado a una Jornada de ayuno y oración para el jueves 14 de mayo. El lema que proponen es “Oración por la humanidad”, para superar la pandemia y restablecer la seguridad, la salud y el desarrollo de nuestro mundo. Los miembros del Alto Comité de Fraternidad Humana han expresado que “junto a la afirmación de nuestra creencia en la importancia de la medicina y la investigación científica en el tratamiento de esta pandemia no nos olvidamos de dirigirnos a Dios, el Creador, en esta gran crisis”. No te olvides de sumar tu oración.