Nulidad Matrimonial

Nulidad Matrimonial

CAUSAS DE NULIDAD MATRIMONIAL: PROCESO PREJUDICIAL

Si existen dudas acerca de la validez de tu matrimonio lo primero que necesitas hacer es:
1. Solicitar una entrevista con su párroco que lo orientará acerca a las posibilidades de iniciar el proceso, ayudándolo a discernir si hay indicios de nulidad matrimonial, e indicándole en su caso, los pasos a seguir.
2. Solo luego de reunidos estos elementos o indicios en la etapa prejudicial, corresponde presentarse al tribunal para el inicio del proceso tendiente a la declaración de la nulidad matrimonial.

Las consultas o inquietudes pueden dirigirse a través del correo electrónico: asjjudicial@speedy.com.ar . O en la sede del tribunal los Lunes, Miércoles de 16 horas a 20 horas y Viernes de 8:30 horas a 12:30 horas. O llamando al (0264) 4222578 – Interno 102

  1. ¿De qué se ocupa el Tribunal Arquidiocesano de San Juan de Cuyo?

De ejercer en nombre del Arzobispo de San Juan de Cuyo la función judicial, para entender en el proceso para la declaración de la nulidad matrimonial.

  1. ¿Qué es la declaración de la nulidad de un matrimonio?

Para los bautizados el matrimonio es un Sacramento y por tanto el vínculo entre los esposos es indisoluble, es decir que ha sido sellado por Dios para siempre y nadie lo puede disolver.

Pero a veces se puede demostrar que el sacramento “no existió”. Es “nulo”. Aunque se haya hecho toda la ceremonia, en el matrimonio hubo un defecto grave. Tan grande, que la unión matrimonial ante Dios no se ha producido. Como si no se hubiesen casado por la Iglesia.

  1. ¿Por qué es necesario un proceso judicial para la declaración de la nulidad matrimonial?

Esta “nulidad” debe demostrarse. Pues en la Iglesia todo matrimonio se presume válido mientras no se demuestre lo contrario. Para eso hay tribunales en la Iglesia, trabajan según las normas del Derecho Canónico. Este proceso judicial es indispensable, porque están en juego los derechos de las dos partes: el hombre y la mujer.

Hablamos del Sacramento del Matrimonio, celebrado según el Derecho Canónico, que contiene las leyes de la Iglesia. No se trata aquí del matrimonio civil, celebrado según las leyes del Estado. En la Argentina el matrimonio canónico, no tiene efectos civiles.

Un proceso de nulidad de matrimonio canónico  es totalmente diferente e independiente  del proceso de divorcio. El divorcio se interpone ante los Juzgados Civiles y la nulidad del matrimonio canónico ante los Tribunales Eclesiásticos, los cuales son Colegiados (intervienen tres Jueces, además de un Defensor del Vínculo y un Notario).

Para solicitar el divorcio no hace falta alegar causales, basta el mutuo acuerdo o la voluntad de uno de los cónyuges.

Para solicitar la nulidad del matrimonio católico sí hay que alegar causales.

Dado que se trata de un procedimiento legal, el mismo debe cumplir con diferentes etapas. Asimismo, a través del proceso se busca proteger los derechos de ambas partes dándoles a los contrayentes la oportunidad de dar a conocer su parecer en la causa. El fin del proceso es la búsqueda de la verdad en un caso concreto y luego ver si dicha relación es lo que el matrimonio es para la Iglesia Católica.

  1. ¿Cuáles son los efectos de la declaración de la nulidad de un matrimonio?

Lo que la sentencia expresa es que la unión en cuestión no fue lo que la Iglesia entiende por matrimonio.

Cuando la Iglesia declara la nulidad de un matrimonio católico, a través de sus Tribunales Eclesiásticos, quiere decir que la convivencia conyugal durante el matrimonio declarado nulo fue moral y lícita, que los hijos que se tuvieron son legítimos para la Iglesia, que permanece la obligación de los padres de alimentar y educar a sus hijos y que se originan todas las obligaciones civiles derivadas del matrimonio como son la sociedad conyugal, su régimen económico matrimonial, etc.

Si el matrimonio es nulo, existe la posibilidad para esos cónyuges de casarse ahora si válidamente con otra persona.

  1. ¿Cómo inicio el proceso para la declaración de la nulidad matrimonial?

Primer Paso, es que el interesado, quien tenga inquietud por su matrimonio consulte al párroco que corresponde a su domicilio u otro conocido por él. Con él tendrá una entrevista. Esta es la llamada etapa prejudicial, a la que el Papa le dio mucha importancia por el acompañamiento pastoral que implica en esta instancia del proceso.

El párroco lo ayudará a discernir si hay indicios claros y evidentes de nulidad matrimonial, para evitar falsas expectativas y gastos innecesarios y le indicará los pasos a seguir.

Si ve factible el proceso lo derivará al Tribunal donde se le indicarán los abogados que pueden asesorarlo y patrocinarlo en el proceso. Son profesionales autorizados por el Obispo para intervenir en estas causas, por su formación personal y en el área del derecho canónico.

Él lo asistirá en la presentación del escrito inicial o demanda de nulidad matrimonial, con la cual da inicio el proceso ante el tribunal.

  1. ¿Cuánto dura aproximadamente el proceso?

Depende de las complejidades de cada caso, de la participación de las partes, del cumplimiento de las notificaciones y diferentes etapas del proceso, pero se estima en aproximadamente un año.

  1. ¿Cuáles son los costos?

Su Santidad el Papa Francisco solicitó que se arbitren los medios para garantizar la gratuidad, dejando a salvo la justa retribución de los profesionales que intervengan en el proceso.

Por eso en nuestra Arquidiócesis se establece la gratuidad de las tasas de justicia, la partes solo deben afrontar los honorarios de abogados y peritos que intervengan, a los que se les fija un tope máximo que pueden percibir.

Al finalizar el proceso se solicitará a las partes una colaboración voluntaria para el sostenimiento del tribunal.

  1. ¿Cuáles son esas causales por las cuales se puede llegar a la declaración de la nulidad de un matrimonio?

Las causales para declarar la nulidad de un matrimonio canónico son muy diversas. Se agrupan en torno a:

Impedimentos Matrimoniales

  • Vicios del Consentimiento
  • Defecto de Forma

Las más comunes suelen ser:

  1. Si uno de los cónyuges se ha casado por la Iglesia teniendo todavía otro vínculo matrimonial vigente;
  2. Si se da impotencia para el acto conyugal tanto por parte del hombre como de la mujer;
  3. Si alguno de los contrayentes carecía de suficiente uso de razón;
  4. Si teniendo suficiente uso de razón, carecía de la necesaria discreción de juicio;
  5. Si teniendo suficiente discreción de juicio para entender las obligaciones esenciales del matrimonio y aún queriéndolas cumplir, es incapaz de cumplirlas por una causa de naturaleza psíquica
  6. Por simular casarse y en realidad no hacerlo porque excluyó voluntariamente quedar verdaderamente casado, o excluyó consiente y voluntariamente algún elemento o propiedad esencial del matrimonio como la fidelidad o la procreación o la indisolubilidad del matrimonio;
  7. Si uno de los cónyuges se casó engañado por el otro por una cualidad que no tiene y que perturba gravemente el matrimonio
  8. Si alguien se casó por miedo, coacción o sin libertad suficiente.
  1. ¿Es necesaria la presencia de ambos cónyuges?

No es necesario que los dos esposos estén de acuerdo en pedir la nulidad; basta con que uno de ellos quiera pedirla para que el procedimiento pueda seguir adelante. Es conveniente y recomendable que ambas partes actúen dentro del proceso de manera activa, pero no es obligatorio, ya que puede concederse la nulidad a pesar de que el demandado esté en contra o nunca llegue a prestar declaración ni comparecer, a pesar de haber sido citado legalmente. Si el Tribunal Eclesiástico considera que con las pruebas documentales, testimoniales y periciales presentadas por el demandante ha quedado suficientemente probada la causa de nulidad invocada, puede dictar Sentencia porque ha llegado a la certeza moral para hacerlo.

Al presentar la parte actora la demanda de nulidad de matrimonio, lo que está haciendo es formulándole al Tribunal la siguiente pregunta: ¿Si es que mi matrimonio es válido para la Iglesia Católica? Por lo tanto, la Iglesia le debe a la parte actora una respuesta. El Tribunal hace todo lo que está en su poder para obtener la mayor cantidad de información posible a fin de que la sentencia que dicte sea una decisión bien informada. Pero, en caso de que la parte demandada no participe, el Tribunal debe, de todos modos, darle a la parte actora una respuesta.
Por lo tanto, si la parte demandada decide no ejercer sus derechos respecto del caso, el Tribunal procederá de todos modos. La falta de cooperación de la parte demandada es ciertamente un infortunio, dado que priva al Tribunal de valiosa información. Pero, el Tribunal no puede obligar a la gente a que testifique en contra de su voluntad y, por otra parte, debe dictar sentencia en base de los hechos y las pruebas que efectivamente se han aportado al caso.

  1. ¿Cómo se desarrolla el proceso ordinario para la declaración de la nulidad matrimonial?

Una vez se presente la demanda de nulidad del matrimonio católico ante el Tribunal Eclesiástico competente, ésta se admite si está ajustada a derecho en el fondo y en la forma. Se da traslado de la demanda a la parte demandada, quien puede contestarla aceptándola u oponiéndose (si se opone debe asistirse de un Abogado canonista) o puede asumir una actitud pasiva dejando de contestar y de comparecer en el proceso. Una vez contestada la demanda, se da traslado de esta contestación al demandante y transcurridos los términos se hace la fijación del Dubio (es decir, se precisa y se fija  la causal de nulidad invocada y en cuál de las partes recae la misma). Luego se abre el periodo de pruebas donde las partes pueden solicitar la práctica de todas las pruebas testimoniales, documentales y periciales que estimen pertinentes. Una vez recibidas por separado y en diferente día la declaración del demandante y del demandado y ya habiéndose practicado las pruebas, se cierra el periodo de pruebas y se decreta que las partes pueden revisar los autos; examinados los autos, las partes pueden presentar alegaciones y replicar. Luego se presenta un escrito de defensa y de conclusiones por las partes y un escrito de observaciones del Defensor del Vínculo, de todo lo cual se hace traslado a las partes. Finalmente, de todo el conjunto de lo actuado se hace traslado a cada uno de los tres Jueces, quienes examinan y estudian todo el proceso y hace cada uno su propia conclusión sobre la causa de nulidad; se fija fecha para que se reúna el Tribunal de Primera Instancia (los tres Jueces) para analizar y decidir si existe nulidad o no y dictar Sentencia.

El éxito y la celeridad del proceso de nulidad del matrimonio católico dependen también, y en mucho, del interés que pongan las partes para impulsarlo y cumplir los términos fijados. Pero especialmente depende de esclarecer la verdad sobre la validez o la nulidad del matrimonio en cuestión.

  1. ¿Es confidencial la información y el testimonio?

Toda la información aportada al caso es estrictamente confidencial. Tendrán acceso a la misma únicamente las personas autorizadas y en los casos especialmente previstos por la ley eclesiástica.

Las partes en ningún momento deben presentarse juntas (parte actora y parte demandada) ante el Tribunal.

Toda comunicación con las partes del proceso se hace únicamente por intermedio del Tribunal.