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TRIDUO VOCACIONAL POR
LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES, EL AUMENTO Y LA PERSEVERANCIA DE LAS
VOCACIONES SACERDOTALES
Con ocasión de la Celebración del Santo Cura de Ars, San Juan Maria
Vianney, Patrono de los Sacerdotes Párrocos
o Nombre: Triduo por la
santificación de los sacerdotes y el aumento y la perseverancia de las
vocaciones sacerdotales.
o Finalidad: Oración y Adoración Eucarística con ocasión de la
celebración del Santo Cura de Ars, Patrono de los Párrocos, que ayude a
nuestras comunidades a valorar la vocación y figura sacerdotal a favor del
bien de la Iglesia, como discípulos y misioneros, a la luz del Documento de
la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida .
o Temática abordada por día:
o Día 1: 01/08: El Sacerdote y los discípulos misioneros
o Día 2: 02/08: El Sacerdote y el itinerario formativo
o Día 3: 03/08: El Sacerdote y las familias, la persona, la vida
o Esquema General: Hora Santa con la Adoración Eucarística.
o Primera Parte: Puesta en la Presencia de Dios
o Canto
o Exposición del Santísimo Sacramento
o Canto
o Silencio
o Segunda Parte: Parte Penitencial
o Petición de Perdón
o Silencio
o Tercera Parte: Lectura Evangélica
o Escucha de la Palabra
o Silencio
o Cita de la Carta Encíclica Spe Salvi
o Breve reflexión
o Silencio
o Cuarta Parte: Peticiones
o Oraciones comunitarias.
o Oración Final de cada día.
TRIDUO DE ORACIÓN CON ADORACIÓN EUCARÍSTICA
Fragmentos tomados de: V Conferencia del Episcopado Latinoamericano en
Aparecida
Carta Encíclica Spe Salvi de Benedicto XVI
ÍNDICE GENERAL
Día 1, 01/08: El
Sacerdote y los discípulos misioneros
Día 2, 02/08: El Sacerdote y el itinerario formativo
Día 3: 03/08: El Sacerdote, las familias, las personas y la vida
o INTRODUCCIÓN GENERAL
La fe en Dios amor y la tradición católica en la vida y cultura de nuestros
pueblos son sus mayores riquezas. Se manifiesta en la fe madura de muchos
bautizados y en la piedad popular que expresa “el amor a Cristo sufriente,
el Dios de la compasión, del perdón y la reconciliación (…), - el amor al
Señor presente en la Eucaristía (…), - el Dios cercano a los pobres y a los
que sufren, - la profunda devoción a la Santísima Virgen de Guadalupe, de
Aparecida o de las diversas advocaciones nacionales y locales”(1). Se
expresa también en la caridad que anima por doquier gestos, obras y caminos
de solidaridad con los más necesitados y desamparados. Está vigente también
en la conciencia de la dignidad de la persona, la sabiduría ante la vida, la
pasión por la justicia, la esperanza contra toda esperanza y la alegría de
vivir aún en condiciones muy difíciles que mueven el corazón de nuestras
gentes. Las raíces católicas permanecen en su arte, lenguaje, tradiciones y
estilo de vida, a la vez dramático y festivo, en el afrontamiento de la
realidad. Por eso, el Santo Padre nos responsabilizó más aún, como Iglesia,
en “la gran tarea de custodiar y alimentar la fe del pueblo de Dios”(2).
DIA 1
HORA SANTA
Primera parte: NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
o Canto:
o Exposición del Santísimo
o Canto:
EL SACERDOTE, Y LOS DISCÍPULOS MISIONEROS.
Hermanos:
Dios es amor, permanezcamos en Su amor suplicándole que haga germinar las
semillas que generosamente ha esparcido en el campo de Su Iglesia
Bendito sea Dios Padre de nuestro Señor Jesucristo que nos ha bendecido con
toda clase de bendiciones en la persona de Cristo (cf. Ef 1, 3). El Dios de
la Alianza, rico en misericordia, nos ha amado primero; inmerecidamente nos
ha amado a cada uno de nosotros; por eso lo bendecimos, animados por el
Espíritu Santo, Espíritu vivificador, alma y vida de la Iglesia. Él, que ha
sido derramado en nuestros corazones, gime e intercede por nosotros y nos
fortalece con sus dones en nuestro camino de discípulos y misioneros(3).
La Iglesia debe cumplir su misión siguiendo los pasos de Jesús y adoptando
sus actitudes (cf. Mt 9, 35-36). Él, siendo el Señor, se hizo servidor y
obediente hasta la muerte de cruz (cf. Fil 2, 8); siendo rico, eligió ser
pobre por nosotros (cf. 2 Cor 8, 9), enseñándonos el itinerario de nuestra
vocación de discípulos y misioneros. En el Evangelio aprendemos la sublime
lección de ser pobres siguiendo a Jesús pobre (cf. Lc 6, 20; 9, 58), y la de
anunciar el Evangelio de la paz sin bolsa ni alforja, sin poner nuestra
confianza en el dinero ni en el poder de este mundo (cf. Lc 10, 4 ss ). En
la generosidad de los misioneros se manifiesta la generosidad de Dios, en la
gratuidad de los apóstoles aparece la gratuidad del Evangelio(4).
o Canto:
Segunda parte: PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR
o Lector: Por no seguir las actitudes de Jesús.
o Todos: Ayúdanos Señor
o Lector: Por no descubrirte en la generosidad de la llamada que nos haces.
o Todos: Ayúdanos Señor.
o Lector: Por no privilegiar nuestro llamado de discípulos y misioneros.
o Todos: Ayúdanos Señor.
o Silencio
o Canto:
Tercera parte: ESCUCHAMOS LA PALABRA
Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha (Mt
9, 35-38)
Compasión de Jesús por la multitud
35 Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en sus
sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las
enfermedades y dolencias. 36 Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque
estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces
dijo a sus discípulos: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son
pocos. 38 Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para su
cosecha».
o Silencio para meditación...
“Sólo cuando el futuro es cierto como realidad positiva, se hace llevadero
también el presente. De este modo, podemos decir ahora: el cristianismo no
era solamente una « buena noticia », una comunicación de contenidos
desconocidos hasta aquel momento. En nuestro lenguaje se diría: el mensaje
cristiano no era sólo « informativo », sino « performativo ». Eso significa
que el Evangelio no es solamente una comunicación de cosas que se pueden
saber, sino una comunicación que comporta hechos y cambia la vida. La puerta
oscura del tiempo, del futuro, ha sido abierta de par en par. Quien tiene
esperanza vive de otra manera; se le ha dado una vida nueva”(5).
o Reflexión:
…al mirar la realidad de nuestros pueblos y de nuestra Iglesia, con sus
valores, sus limitaciones, sus angustias y esperanzas. Mientras sufrimos y
nos alegramos, permanecemos en el amor de Cristo viendo nuestro mundo,
tratamos de discernir sus caminos con la gozosa esperanza y la indecible
gratitud de creer en Jesucristo. Él es el Hijo de Dios verdadero, el único
Salvador de la humanidad. La importancia única e insustituible de Cristo
para nosotros, para la humanidad, consiste en que Cristo es el Camino, la
Verdad y la Vida. “Si no conocemos a Dios en Cristo y con Cristo, toda la
realidad se convierte en un enigma indescifrable; no hay camino y, al no
haber camino, no hay vida ni verdad”(6). En el clima cultural relativista
que nos circunda se hace siempre más importante y urgente radicar y hacer
madurar en todo el cuerpo eclesial la certeza que Cristo, el Dios de rostro
humano, es nuestro verdadero y único salvador(7).
o Canto:
Cuarta parte: PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar
la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración
confiada.
o Por la Iglesia de Dios, para que como discípula, no deje de orar siempre
como Cristo nos enseñó, rogando por trabajadores para la cosecha, roguemos
al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los sacerdotes, para que como discípulos, encuentren siempre un tiempo
dedicado a la oración, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los cristianos del mundo, para que con espíritu de discípulos, con su
oración, den seguridad y fortaleza a los sacerdotes que se encuentran en
momentos de dificultad, roguemos al Señor Te rogamos, óyenos.
o Por la juventud, para que con espíritu de discípulos, busquen en la
oración la fuerza y el camino de la verdad, en un Dios que llama a seguirlo,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos
o Para que sean muchos los que como verdaderos discípulos, respondan a la
llamada a la vida de consagración, y nosotros sepamos ser ejemplo y modelo
para ellos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por todos nosotros, para que en la oración busquemos como verdaderos
discípulos, el espíritu de servicio a los demás, cada día más generoso,
roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Señor Jesús, que nos enseñaste a unir nuestra vida a la voluntad del Padre,
para salvación del mundo: haz que seamos, por nuestra oración, testigos y
discípulos para nuestros hermanos. Tú, que vives y reinas, por los siglos de
los siglos. Amén.
o ORACIÓN FINAL DEL PRIMER DIA
Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Te suplicamos que así como bendijiste
a tus discípulos, sacerdotes y misioneros,
nos concedas la gracia de servir mejor a Dios.
Danos mas valor y fe profunda,
para que nuestros pensamientos, palabras y acciones,
impulsen mi vida y así,
te suplicamos que nos concedas
la gracia de la fe para comprender la grandeza
de la vocación a la que nos llamas.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
DIA 2
HORA SANTA
Primera parte: NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
o Canto:
o Exposición del Santísimo
o Canto:
EL SACERDOTE Y EL ITINERARIO FORMATIVO
El acontecimiento de Cristo es, por lo tanto, el inicio de ese sujeto nuevo
que surge en la historia y al que llamamos discípulo:
No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino
por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo
horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva.
Esto es justamente lo que, con presentaciones diferentes, nos han conservado
todos los evangelios como el inicio del cristianismo: un encuentro de fe con
la persona de Jesús (cf. Jn 1, 35-39)(8).
La naturaleza misma del cristianismo consiste, por lo tanto, en reconocer la
presencia de Jesucristo y seguirlo. Ésa fue la hermosa experiencia de
aquellos primeros discípulos que, encontrando a Jesús, quedaron fascinados y
llenos de estupor ante la excepcionalidad de quien les hablaba, ante el modo
cómo los trataba, correspondiendo al hambre y sed de vida que había en sus
corazones. El evangelista Juan nos ha dejado plasmado el impacto que produjo
la persona de Jesús en los dos primeros discípulos que lo encontraron, Juan
y Andrés. Todo comienza con una pregunta: “¿Qué buscan?” (Jn 1, 38). A esa
pregunta siguió la invitación a vivir una experiencia: “Vengan y lo verán” (Jn
1, 39). Esta narración permanecerá en la historia como síntesis única del
método cristiano(9).
o Canto:
Segunda parte: PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR
o Lector: Por creer que con solo nuestro esfuerzo reflejaremos a Jesús.
o Todos: Perdón, Señor, perdón.
o Lector: Por no estar atentos al encuentro de Su Persona, como un
acontecimiento en nuestra vida.
o Todos: Perdón, Señor, perdón.
o Lector: Por estar distraído y no reconocer la Presencia de Jesús todos los
días.
o Todos: Perdón, Señor, perdón.
o Silencio:
o Canto:
Tercera parte: ESCUCHAMOS LA PALABRA
Maestro, ¿dónde moras? Venid y veréis (Jn. 1, 35-43)
35 Al día siguiente, estaba Juan otra vez allí con dos de sus discípulos 36
y, mirando a Jesús que pasaba, dijo: «Este es el Cordero de Dios». 37 Los
dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús. 38 Él se dio vuelta
y, viendo que lo seguían, les preguntó: «¿Qué quieren?». Ellos le
respondieron: «Rabbí –que traducido significa Maestro– ¿dónde vives?». 39
«Vengan y lo verán», les dijo. Fueron, vieron donde vivía y se quedaron con
él ese día. Era alrededor de las cuatro de la tarde. 40 Uno de los dos que
oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jesús era Andrés, el hermano de
Simón Pedro. 41 Al primero que encontró fue a su propio hermano Simón, y le
dijo: «Hemos encontrado al Mesías», que traducido significa Cristo. 42
Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: «Tú eres
Simón, el hijo de Juan: tú te llamarás Cefas», que traducido significa
Pedro.
43 Al día siguiente, Jesús resolvió partir hacia Galilea. Encontró a Felipe
y le dijo: «Sígueme».
o Silencio para meditación
“Si el progreso, para ser progreso, necesita el crecimiento moral de la
humanidad, entonces la razón del poder y del hacer debe ser integrada con la
misma urgencia mediante la apertura de la razón a las fuerzas salvadoras de
la fe, al discernimiento entre el bien y el mal. Sólo de este modo se
convierte en una razón realmente humana. Sólo se vuelve humana si es capaz
de indicar el camino a la voluntad, y esto sólo lo puede hacer si mira más
allá de sí misma”(10).
o REFLEXIÓN:
El encuentro con Cristo, gracias a la acción invisible del Espíritu Santo,
se realiza en la fe recibida y vivida en la Iglesia(11).
Encontramos a Jesús en la Sagrada Escritura, leída en la Iglesia. La Sagrada
Escritura, “Palabra de Dios escrita por inspiración del Espíritu Santo”140,
es, con la Tradición, fuente de vida para la Iglesia y alma de su acción
evangelizadora. Desconocer la Escritura es desconocer a Jesucristo y
renunciar a anunciarlo(12).
La Eucaristía es el lugar privilegiado del encuentro del discípulo con
Jesucristo. Con este Sacramento, Jesús nos atrae hacia sí y nos hace entrar
en su dinamismo hacia Dios y hacia el prójimo. Hay un estrecho vínculo entre
las tres dimensiones de la vocación cristiana: creer, celebrar y vivir el
misterio de Jesucristo, de tal modo que la existencia cristiana adquiera
verdaderamente una forma eucarística(13).
o Canto:
Cuarta parte: PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar
la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración
confiada.
o Por la Santa Iglesia de Dios, necesitada de pastores, para que sean muchos
los llamados al servicio de Dios y de los hombres, roguemos al Señor. Te
rogamos, óyenos.
o Por los jóvenes de nuestro mundo, para que experimenten la fortaleza del
Señor y no tengan miedo a seguir a Jesús en su propia vocación, con radical
libertad y absoluta disponibilidad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por las familias cristianas, para que sean hogar donde puedan nacer
futuras vocaciones para el servicio de la Iglesia, roguemos al Señor. Te
rogamos, óyenos.
o Por todos los llamados a la vida sacerdotal. Para que encuentren en
nosotros el necesario aliento, ejemplo y testimonio de vida, roguemos al
Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los miembros de nuestra comunidad, para que vivamos con alegría y
mayor entrega, cada día, nuestra vocación y fomentemos entre nosotros la
auténtica fraternidad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
Escucha, Padre bueno, lo que ahora te hemos pedido y a ejemplo de tu Hijo
Jesucristo, Tu que siempre nos educas en tu amor, te suplicamos que haya
jóvenes que sean capaces de arriesgar su vida por todos siguiéndolo a Él,
que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN FINAL DEL SEGUNDO DIA:
Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Te suplicamos que así como bendijiste
a los discípulos, misioneros y sacerdotes,
con el don de la reconciliación,
para administrar la misericordia en tu Iglesia,
danos ese celo misionero, de reconciliación,
para que con la predicación evangélica y una vida entregada;
con una vocación generosa y confiada
podamos entregarnos sin reservas al servicio del Reino de Dios,
reafirmando así Tu presencia en la Iglesia
y en los lugares concretos donde nos llamas.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
DIA 3
HORA SANTA
Primera parte: NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS
o Canto:
o Exposición del Santísimo
o Canto:
EL SACERDOTE LAS FAMILIAS, LAS PERSONAS, LA VIDA
La familia es uno de los tesoros más importantes de los pueblos
latinoamericanos y caribeños, y es patrimonio de la humanidad entera(14).
La familia cristiana está fundada en el sacramento del matrimonio entre un
varón y una mujer, signo del amor de Dios por la humanidad y de la entrega
de Cristo por su esposa, la Iglesia. Desde esta alianza de amor, se
despliegan la paternidad y la maternidad, la filiación y la fraternidad, y
el compromiso de los dos por una sociedad mejor(15).
Los niños son don y signo de la presencia de Dios en nuestro mundo por su
capacidad de aceptar con sencillez el mensaje evangélico. Jesús los escogió
con especial ternura (cf. Mt 19,14), y presentó su capacidad de acoger el
Evangelio como modelo para entrar en el Reino de Dios (cf. Mc 10,14; Mt
18,3)(16).
El adolescente busca una experiencia de amistad con Jesús(17).
Están llamados a ser “centinelas del mañana”, comprometiéndose en la
renovación del mundo a la luz del Plan de Dios. No temen el sacrificio ni la
entrega de la propia vida, pero sí una vida sin sentido. Por su generosidad,
están llamados a servir a sus hermanos, especialmente a los más necesitados
con todo su tiempo y vida(18).
El respeto y gratitud de los ancianos debe ser testimoniado en primer lugar
por su propia familia. La Palabra de Dios nos interpela de muchas maneras a
respetar y valorar a nuestros mayores y ancianos. Incluso nos invita a
aprender de ellos con gratitud, y a acompañarlos en su soledad y
fragilidad(19).
o Canto:
Segunda parte: PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR
o Lector: Por no dedicarte tiempo en la oración frente al Santísimo.
o Todos: Ten misericordia de mí.
o Lector: Por no estar atento y por eso olvidarme tantas veces de Ti.
o Todos: Ten misericordia de mí.
o Lector: Por no ser solidario y quedarme solo en mis cosas.
o Todos: Ten misericordia de mí.
o Silencio
o Canto:
Tercera parte: ESCUCHAMOS LA PALABRA
Jesús dijo… para Dios todo es posible (Mt. 19, 23-30)
23 Jesús dijo entonces a sus discípulos: «Les aseguro que difícilmente un
rico entrará en el Reino de los Cielos. 24 Sí, les repito, es más fácil que
un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de
los Cielos». 25 Los discípulos quedaron muy sorprendidos al oír esto y
dijeron: «Entonces, ¿quién podrá salvarse?». 26 Jesús, fijando en ellos su
mirada, les dijo: «Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo
es posible».
27 Pedro, tomando la palabra, dijo: «Tú sabes que nosotros lo hemos dejado
todo y te hemos seguido. ¿Qué nos tocará a nosotros?». 28 Jesús les
respondió: «Les aseguro que en la regeneración del mundo, cuando el Hijo del
hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, que me han seguido, también
se sentarán en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. 29 Y el
que a causa de mi Nombre deje casa, hermanos o hermanas, padre, madre, hijos
o campos, recibirá cien veces más y obtendrá como herencia la Vida eterna.
30 Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán
los primeros.
o Silencio para meditación
“Dios es el fundamento de la esperanza; pero no cualquier dios, sino el Dios
que tiene un rostro humano y que nos ha amado hasta el extremo, a cada uno
en particular y a la humanidad en su conjunto”(20).
o REFLEXIÓN:
Los jóvenes son sensibles a descubrir su vocación a ser amigos y discípulos
de Cristo. Están llamados a ser “centinelas del mañana”, comprometiéndose en
la renovación del mundo a la luz del Plan de Dios. No temen el sacrificio ni
la entrega de la propia vida, pero sí una vida sin sentido. Por su
generosidad, están llamados a servir a sus hermanos, especialmente a los más
necesitados con todo su tiempo y vida. Tienen capacidad para oponerse a las
falsas ilusiones de felicidad y a los paraísos engañosos de la droga, el
placer, el alcohol y todas las formas de violencia. En su búsqueda del
sentido de la vida, son capaces y sensibles para descubrir el llamado
particular que el Señor Jesús les hace. Como discípulos misioneros, las
nuevas generaciones están llamadas a transmitir a sus hermanos jóvenes sin
distinción alguna, la corriente de vida que viene de Cristo, y a compartirla
en comunidad construyendo la Iglesia y la sociedad(21).
o Canto:
Cuarta parte: PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar
la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración
confiada.
o Por los obispos, sacerdotes y religiosos, para que sean auténticos
discípulos y misioneros, y ayuden así a muchos jóvenes que se sienten
llamados por Cristo, a una entrega plena al servicio del Evangelio, roguemos
al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los creyentes en Cristo, para que vivan siempre como discípulos el
seguimiento del Señor, para que sean luz del mundo y sal de la tierra, y
así, el mundo crea, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los jóvenes de nuestras parroquias, colegios, grupos y movimientos,
para que, como discípulos y misioneros, se preparen para ser sacerdotes
servidores del pueblo, que necesita de ellos, roguemos al Señor. Te rogamos,
óyenos.
o Por todos nosotros, para que como verdaderos discípulos, no quedemos
indiferentes ante las necesidades, sino que ello sea una provocación a
seguirlo en la vocación de consagración, roguemos al Señor. Te rogamos,
óyenos.
o Por todas las familias cristianas, para que, vean en el ejemplo de vida
sacerdotal una vida a seguir, fortaleciendo la fe de sus hijos y despertando
en ellos el deseo de imitar a Cristo en el sacerdocio, roguemos al Señor. Te
rogamos, óyenos.
Ayúdanos, Señor, para que como discípulos y misioneros, por medio de los
sacerdotes, sea fortalecida nuestra tarea diaria, y construyamos un mundo
que sea una verdadera casa familiar para todos los hombres, en torno a la
misma mesa y al mismo pan que Tú nos ofreces. Te lo pedimos a ti, que vives
y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.
o ORACIÓN FINAL DEL TERCER DIA:
Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Te suplicamos que así como bendijiste
a tus discípulos, misioneros y sacerdotes,
predicadores incansables para que
fueran pastores y guías en tu Iglesia,
te suplicamos que nos concedas
la gracia de una vocación sacerdotal entregada,
en el testimonio de Jesucristo y de Su Iglesia,
para llevar a los demás la alegría de la consagración
en la vocación a la que nos llamas.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
¡Oh San Juan Vianney, patrono de los sacerdotes, ruega por nosotros y por
todos los sacerdotes!
Buenos Aires, 04 de Agosto de 2008
Notas:
(1) Discurso Inaugural de S.S. Benedicto XVI en la V Conferencia General del
Episcopado Latinoamericano, 1
(2) Ibid. 3
(3) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 23, Aparecida,
13-31 de mayo de 2007
(4) Idem, n. 31
(5) Carta Encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI, n.2, Roma, 2007
(6) Cf. DI 3
(7) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 22, Aparecida,
13-31 de mayo de 2007
(8) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 243, Aparecida,
13-31 de mayo de 2007
(9) Idem, n. 244
(10) Carta Encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI, n.23, Roma, 2007
(11) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 246,
Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(12) Idem, n. 247
(13) Idem, n. 251
(14) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 432,
Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(15) Idem, n. 433
(16) Idem, n. 438
(17) Idem, n. 442
(18) Idem, n. 443
(19) Idem, n. 448
(20) Carta Encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI, n.31, Roma, 2007
(21) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 443,
Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
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