|
Encuentro
de Pastoral Migratoria (Buenos Aires 2011)

En la ciudad de Buenos Aires, del 9 al 11 de julio del 2011, se realizó el
Encuentro Nacional para Delegados de Pastoral Migratoria.
Con la presidencia de Monseñor Rubén Frassia, Obispo de Avellaneda-Lanús, y
Presidente de la Comisión Episcopal de Migraciones y Turismo de la
Conferencia Episcopal Argentina participaron delegados diocesanos, agentes
de pastoral migratoria, representantes de colectividades, comprometidos en
brindar espacios de inclusión espiritual y social en la Argentina a
migrantes, refugiados y víctimas de la trata.
El encuentro se abrió con la celebración eucarística, animada por la
colectividad boliviana de González Catán (Provincia de Buenos Aires).
El primer día se dedicó al tradicional intercambio sobre las actividades
llevadas a cabo durante el año por las distintas diócesis a lo largo y ancho
del territorio nacional:
-
a) asesoría gratuita a migrantes sobre documentación y trámites
de radicación, a fin de facilitar su acceso a salud, educación y
empleo,
-
b) capacitación sobre la Ley Nacional de Migraciones 25.871 y su
reglamentación a docentes, operadores sanitarios y funcionarios
públicos,
-
c) provisión de servicios de salud y educación en coordinación
con otras pastorales de la Iglesia,
-
d) charlas de sensibilización y producción de material
informativo sobre el tema de la trata, dirigidos a toda la
ciudadanía y especialmente a niños, niñas y adolescentes,
-
e) talleres de concientización sobre la valorización de la
diversidad cultural,
-
f) acompañamiento espiritual, social y legal en la defensa de
los derechos sociales, económicos y culturales de migrantes,
refugiados y víctimas de la trata,
Estos han resultado ser algunos de los servicios que desde las diócesis se
ofrecen para facilitar la integración de estas poblaciones en la sociedad
argentina. El intercambio fue muy enriquecedor y todos los participantes se
sintieron en deber de resaltar la labor de los numerosos agentes pastorales
en todos el país que ven en los migrantes y en los refugiados más
desprotegidos, así como en las víctimas de la trata, un rostro de
Jesucristo, al que hay que amar, consolar y ayudar con calor humano, al que
ofrecer solidaridad humana y cristiana.
La jornada central del encuentro se dedicó a profundizar temas específicos
de política migratoria. Un primer panel de representantes de colectividades
permitió a los participantes interiorizarse sobre las dificultades de
integración y radicación que encuentran los migrantes de algunas
nacionalidades.
Mustafá Ndathie Sene, Secretario de la Asociación de Residentes Senegaleses
en la Argentina, Clarisa Rondón, Presidenta de la Asociación Residentes
Dominicanos en Argentina, Nengumbi Celestin Sukama, congoleño, fundador del
Instituto Argentino para la Igualdad, Diversidad e Integración y Ana
Victoria Jaramillo, española compartieron testimonios propios o de sus
connacionales que han tenido la alegría de ser acogidos en la Argentina,
encontrando aquí una segunda patria, en la cual poder rehacer su vida.
Al mismo tiempo, expusieron sus inquietudes, al describir algunos de los
obstáculos burocráticos que dificultan su radicación en el país, en
contradicción con el espíritu primordial de la Ley 25.871 que reconoce la
oportunidad de migrar como un derecho humano.
Luego, el debate se amplió incluyendo expertos de otras organizaciones de la
sociedad civil: Florencia Andrada de la Defensoría General de la Nación,
Gabriela Liguori de CAREF (Servicio Ecuménico de Apoyo y Orientación a
Migrantes y Refugiados) y Diego Morales del CELS (Centro de Estudios Legales
y Sociales) pudieron subrayar que, a pesar de todos los avances realizados
por Argentina en materia de apertura a las migraciones durante la última
década, permanecen algunos vacíos jurídicos, o, más frecuentemente, se
detecta que algunos funcionarios públicos no parecen reconocer cabalmente
todos los derechos que la misma ley otorga a los migrantes.
En la tarde del segundo día de encuentro, se ofrecieron tres talleres en
forma simultánea, que los participantes pudieron elegir en base a sus
intereses específicos.
1. Religiosidad popular en las comunidades inmigrantes
Los representantes de la colectividad paraguaya ilustraron las
características de la religiosidad de su gente, muy devotos de la Virgen de
Caacupé quien los convoca, anima, integra y les permite vivir sus
tradiciones en otros lugares. También compartieron la experiencia del Equipo
Pastoral Paraguayo, conformado en 1970, que permitió un acompañamiento
pastoral de esos inmigrantes y su gradual inclusión en la vida parroquial y
diocesana.
Por otro lado, los miembros del Equipo Pastoral Boliviano pudieron exponer
las características de su espiritualidad, que nace como reacción al
materialismo y posee como doble base el amor al bien y la vitalidad
armónica. Dicha espiritualidad se concreta específicamente en una liturgia
participativa y convocante.
Los representantes de la colectividad italiana, finalmente, hicieron
hincapié en como sus miembros incentivan las relaciones entre las
asociaciones y las diversas diócesis.
2. Novedades y dificultades en los trámites de documentación
En este taller se evidenció cómo las oficinas gubernamentales del país
pudieron agilizar algunos trámites administrativos gracias al creciente uso
de Internet; en este ámbito, entonces, el desafío consiste en facilitar
también a los migrantes que viven en zonas alejadas o marginales (y que no
tienen acceso a Internet) la oportunidad de acceder a servicios rápidos y
efectivos.
Para otros trámites presenciales, se señaló que quedan los problemas de: a)
"movilizarse" para los migrantes que viven en zonas retiradas, b) la exigua
cantidad de turnos concedidos por algunas oficinas, debido a su modalidad
organizativa, c) la costumbre bastante difusa de ofrecer indicaciones
verbales poco claras a los migrantes, lo cual termina dificultando la
realización de sus trámites.
3. Elaboración de proyectos y gestión de recursos financieros
Con este taller se pudieron compartir consideraciones acerca de la necesidad
percibida por los delegados de conseguir recursos para dar mayor
sustentabilidad y alcance a sus iniciativas pastorales. También se subrayó
que las acciones pensadas desde la pastoral resultan atractivas para
entidades financiadoras en la medida que logran atacar las causas más que
las consecuencias de los problemas que procuran enfrentar.
La jornada finalizó con la celebración eucarística animada por la
colectividad paraguaya de Montegrande (Provincia de Buenos Aires).
El tercer y último día de trabajo se dedicó a revisar en plenaria las
recomendaciones del Encuentro Continental Latinoamericano de Pastoral
Migratoria organizado por el CELAM y realizado en Bogotá en noviembre del
año pasado, con el título: “Por una mejor pastoral de las migraciones
económicas y forzadas en América Latina y en el Caribe”.
Finalmente, el equipo pastoral de Córdoba compartió un testimonio sobre
iniciativas pastorales realizadas en conjunto a una comunidad gitana, acción
pionera en la Argentina, que facilitaron el compartir con el resto de la
comunidad eclesial.
Finalizando el encuentro, los participantes han delineado los siguientes
desafíos a futuro que ameritan acciones en el corto plazo:
-
Se insta a toda la comunidad eclesial a ver en el migrante no
solamente una persona en condiciones de vulnerabilidad, sino un
“sujeto fuerte”, con una cultura propia que puede ser valorizada
para beneficio de toda la sociedad y de toda la Iglesia.
-
Se requiere un mayor compromiso del clero, las parroquias y la
Iglesia en general, para que conformen y fortalezcan los equipos
diocesanos de pastoral migratoria.
-
Se evidencian muchos casos de explotación laboral y sexual a
daño de los migrantes, perpetrados tanto por argentinos como, en
algunos casos, por sus mismos compatriotas. Los rubros más
afectados en este sentido son los talleres textiles, el trabajo
en el campo y en los hornos de ladrillos.
-
Se subraya que una sociedad se puede definir desarrollada
justamente cuando sabe aprovechar la diversidad cultural
presente en sus miembros y facilitar la reciprocidad entre
ellos.
-
Se reitera la necesidad de favorecer una concientización sobre
la ley, sus aplicaciones concretas y sobre la temática de las
migraciones, especialmente en los funcionarios públicos que, en
algunos casos, no conceden a los migrantes aquellos derechos que
la misma Ley les otorga.
-
Se sugiere a los organismos públicos de ampliar la
interpretación del criterio de radicación por empleo descrito en
la Ley Nacional de Migraciones. Acceder a un “trabajo en
relación de dependencia” es un logro inalcanzable para muchos
inmigrantes provenientes de países Extra-Mercosur en la
Argentina actual y de hecho impide su regularización migratoria;
permitir la radicación también a los “trabajadores por cuenta
propia” o a los que utilizan el “Sistema de Régimen Simplificado
(Monotributo)” significaría utilizar criterios más coherentes
con la realidad socio económica del país y con el espíritu de la
misma Ley Nacional.
Se reconoce el avance alcanzado por distintas organizaciones de la sociedad
civil, entre ellas la Iglesia, en el conocimiento y la aplicación de la Ley
Nacional de Migraciones, al punto que en algunas regiones del país se ha
llegado a la paradoja de que éstas ofrezcan capacitación gratuita en esa
temática a los mismos funcionarios públicos.
 |