Arzobispado de San Juan de Cuyo

NOVENA VOCACIONAL POR LA SANTIFICACIÓN DE LOS SACERDOTES, EL AUMENTO Y LA PERSEVERANCIA DE LAS VOCACIONES SACERDOTALES

Con ocasión de la Celebración del Santo Cura de Ars, San Juan Maria Vianney, Patrono de los Sacerdotes Párrocos

     Nombre: Novena por la santificación de los sacerdotes y el aumento y la perseverancia de las vocaciones sacerdotales.
     Finalidad: Oración y Adoración Eucarística con ocasión de la celebración del Santo Cura de Ars, Patrono de los Párrocos, que ayude a nuestras comunidades a valorar la vocación y figura sacerdotal a favor del bien de la Iglesia, como discípulos y misioneros, a la luz del Documento de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida .
     Temática abordada por día:
     · Día 1: 26/07: El Sacerdote y los discípulos misioneros
     · Día 2: 27/07: El Sacerdote y la realidad que interpela
     · Día 3: 28/07: El Sacerdote y el anuncio de la Buena Nueva
     · Día 4: 29/07: El Sacerdote y la vocación a la santidad
     · Día 5: 30/07: El Sacerdote y la comunión de los discípulos
     · Día 6: 31/07: El Sacerdote y el itinerario formativo
     · Día 7: 01/08: El Sacerdote y la misión al servicio de la vida
     · Día 8: 02/08: El Sacerdote y la promoción de la vida humana
     · Día 9: 03/08: El Sacerdote y las familias, la persona, la vida
o Esquema General: Hora Santa con la Adoración Eucarística.

o Primera Parte: Puesta en la Presencia de Dios
o Canto
o Exposición del Santísimo Sacramento
o Canto
o Silencio

o Segunda Parte: Parte Penitencial
o Petición de Perdón
o Silencio

o Tercera Parte: Lectura Evangélica
o Escucha de la Palabra
o Silencio
o Cita de la Carta Encíclica Spe Salvi
o Breve reflexión
o Silencio

o Cuarta Parte: Peticiones
o Oraciones comunitarias.

o Oración Final de cada día.


NOVENA DE ORACIÓN CON ADORACIÓN EUCARÍSTICA

Fragmentos tomados de:
V Conferencia del Episcopado Latinoamericano en Aparecida
Carta Encíclica Spe Salvi de Benedicto XVI


ÍNDICE GENERAL

Día 1, 26/07: El Sacerdote y los discípulos misioneros
Día 2, 27/07: El Sacerdote y la realidad que interpela
Día 3, 28/07: El sacerdote y el anuncio de la Buena Nueva
Día 4, 29/07: El Sacerdote y la vocación a la santidad
Día 5, 30/07: El Sacerdote y la comunión de los discípulos
Día 6, 31/07: El Sacerdote y el itinerario formativo
Día 7: 01/08: El Sacerdote y la misión al servicio de la vida
Día 8: 02/08: El Sacerdote y la promoción de la dignidad humana
Día 9: 03/08: El Sacerdote, las familias, las personas y la vida

o INTRODUCCIÓN GENERAL

La fe en Dios amor y la tradición católica en la vida y cultura de nuestros pueblos son sus mayores riquezas. Se manifiesta en la fe madura de muchos bautizados y en la piedad popular que expresa “el amor a Cristo sufriente, el Dios de la compasión, del perdón y la reconciliación (…), - el amor al Señor presente en la Eucaristía (…), - el Dios cercano a los pobres y a los que sufren, - la profunda devoción a la Santísima Virgen de Guadalupe, de Aparecida o de las diversas advocaciones nacionales y locales”(1). Se expresa también en la caridad que anima por doquier gestos, obras y caminos de solidaridad con los más necesitados y desamparados. Está vigente también en la conciencia de la dignidad de la persona, la sabiduría ante la vida, la pasión por la justicia, la esperanza contra toda esperanza y la alegría de vivir aún en condiciones muy difíciles que mueven el corazón de nuestras gentes. Las raíces católicas permanecen en su arte, lenguaje, tradiciones y estilo de vida, a la vez dramático y festivo, en el afrontamiento de la realidad. Por eso, el Santo Padre nos responsabilizó más aún, como Iglesia, en “la gran tarea de custodiar y alimentar la fe del pueblo de Dios”(2).


o Oración de Adoración Eucarística de Juan Pablo II

Señor Jesús: Nos presentamos ante ti sabiendo que nos llamas y que nos amas tal como somos. "Tú tienes palabras de vida eterna y nosotros hemos creído y conocido que tú eres el Hijo de Dios" (Jn. 6,69).
Tu presencia en la Eucaristía ha comenzado con el sacrificio de la última cena y continúa como comunión y donación de todo lo que eres.
Aumenta nuestra FE.
Por medio de Ti y en el Espíritu Santo que nos comunicas, queremos llegar al Padre para decirle nuestro SÍ unido al tuyo. Contigo ya podemos decir: Padre nuestro.
Siguiéndote a Ti, "Camino, Verdad y Vida", queremos penetrar en el aparente "silencio" y "ausencia" de Dios, rasgando la nube del Tabor para escuchar la voz del Padre que nos dice: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo mi complacencia: Escúchenlo" (Mt. 17,5).
Con esta FE, hecha de escucha contemplativa, sabremos iluminar nuestras situaciones personales, así como los diversos sectores de la vida familiar y social.
Tú eres nuestra ESPERANZA, nuestra paz, nuestro mediador, hermano y amigo.
Nuestro corazón se llena de gozo y de esperanza al saber que vives "siempre intercediendo por nosotros" (Heb. 7,25). Nuestra esperanza se traduce en confianza, gozo de Pascua y camino apresurado contigo hacia el Padre.
Queremos sentir como Tú y valorar las cosas como las valoras Tú. Porque Tú eres el Centro, el Principio y el Fin de todo.
Apoyados en esta ESPERANZA, queremos infundir en el mundo esta escala de valores evangélicos por la que Dios y sus dones salvíficos ocupan el primer lugar en el corazón y en las actitudes de la vida concreta.
Queremos AMAR COMO TÚ, que das la Vida y te comunicas con todo lo que Eres.
Quisiéramos decir como San Pablo: "Mi vida es Cristo" (Flp. 1,21).
Nuestra vida no tiene sentido sin Ti. Queremos aprender a "estar con quien sabemos nos ama", porque "con tan buen amigo presente todo se puede sufrir". En ti aprenderemos a unirnos a la voluntad del Padre, porque en la oración "el amor es el que habla" (Sta. Teresa).
Entrando en tu intimidad, queremos adoptar determinaciones y actitudes básicas, decisiones duraderas, opciones fundamentales según nuestra propia vocación cristiana.
CREYENDO, ESPERANDO Y AMANDO, TE ADORAMOS con una actitud sencilla de presencia, silencio y espera, que quiere ser también reparación, como respuesta a tus palabras: "Quédense aquí y velen conmigo" (Mt. 26,38). Tú superas la pobreza de nuestros pensamientos, sentimientos y palabras; por eso queremos aprender a adorar admirando el misterio, amándolo tal como es, y callando con un silencio de amigo y con una presencia de donación.
El Espíritu Santo que has infundido en nuestros corazones nos ayuda a decir esos "gemidos inenarrables" (Rom. 8,26) que se traducen en actitud agradecida y sencilla, y en el gesto filial de quien ya se contenta con sola Tu presencia, Tu amor y Tu palabra.
En nuestras noches físicas y morales, si Tú estás presente, y nos amas, y nos hablas, ya nos basta, aunque muchas veces no sentiremos la consolación.
Aprendiendo este más allá de la ADORACIÓN, estaremos en Tu intimidad o "misterio".
Entonces nuestra oración se convertirá en respeto hacia el "misterio" de cada hermano y de cada acontecimiento para insertarnos en nuestro ambiente familiar y social y construir la historia con este silencio activo y fecundo que nace de la contemplación.
Gracias a Ti, nuestra capacidad de silencio y de adoración se convertirá en capacidad de AMAR y de SERVIR. Nos has dado a tu Madre como nuestra para que nos enseñe a meditar y adorar en el corazón. Ella, recibiendo la Palabra y poniéndola en práctica, se hizo la más perfecta Madre.
Ayúdanos a ser tu Iglesia misionera, que sabe meditar adorando y amando tu Palabra, para transformarla en vida y comunicarla a todos los hermanos. Amén.
Juan Pablo II


DIA 1

HORA SANTA

Primera parte: NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

o Canto:

o Exposición del Santísimo

o Canto:

EL SACERDOTE, Y LOS DISCÍPULOS MISIONEROS.

Hermanos:
Dios es amor, permanezcamos en Su amor suplicándole que haga germinar las semillas que generosamente ha esparcido en el campo de Su Iglesia
Bendito sea Dios Padre de nuestro Señor Jesucristo que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones en la persona de Cristo (cf. Ef 1, 3). El Dios de la Alianza, rico en misericordia, nos ha amado primero; inmerecidamente nos ha amado a cada uno de nosotros; por eso lo bendecimos, animados por el Espíritu Santo, Espíritu vivificador, alma y vida de la Iglesia. Él, que ha sido derramado en nuestros corazones, gime e intercede por nosotros y nos fortalece con sus dones en nuestro camino de discípulos y misioneros(3).
La Iglesia debe cumplir su misión siguiendo los pasos de Jesús y adoptando sus actitudes (cf. Mt 9, 35-36). Él, siendo el Señor, se hizo servidor y obediente hasta la muerte de cruz (cf. Fil 2, 8); siendo rico, eligió ser pobre por nosotros (cf. 2 Cor 8, 9), enseñándonos el itinerario de nuestra vocación de discípulos y misioneros. En el Evangelio aprendemos la sublime lección de ser pobres siguiendo a Jesús pobre (cf. Lc 6, 20; 9, 58), y la de anunciar el Evangelio de la paz sin bolsa ni alforja, sin poner nuestra confianza en el dinero ni en el poder de este mundo (cf. Lc 10, 4 ss ). En la generosidad de los misioneros se manifiesta la generosidad de Dios, en la gratuidad de los apóstoles aparece la gratuidad del Evangelio(4).

o Canto:

Segunda parte: PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

o Lector: Por no seguir las actitudes de Jesús.
o Todos: Ayúdanos Señor

o Lector: Por no descubrirte en la generosidad de la llamada que nos haces.
o Todos: Ayúdanos Señor.

o Lector: Por no privilegiar nuestro llamado de discípulos y misioneros.
o Todos: Ayúdanos Señor.

o Silencio

o Canto:

Tercera parte: ESCUCHAMOS LA PALABRA

Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha (Mt 9, 35-38)

Compasión de Jesús por la multitud
4. 23 Mc. 6. 34 Lc. 10. 2

35Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias. 36 Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces dijo a sus discípulos: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. 38 Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para su cosecha».


o Silencio para meditación...

“Sólo cuando el futuro es cierto como realidad positiva, se hace llevadero también el presente. De este modo, podemos decir ahora: el cristianismo no era solamente una « buena noticia », una comunicación de contenidos desconocidos hasta aquel momento. En nuestro lenguaje se diría: el mensaje cristiano no era sólo « informativo », sino « performativo ». Eso significa que el Evangelio no es solamente una comunicación de cosas que se pueden saber, sino una comunicación que comporta hechos y cambia la vida. La puerta oscura del tiempo, del futuro, ha sido abierta de par en par. Quien tiene esperanza vive de otra manera; se le ha dado una vida nueva”(5).

o Reflexión:
…al mirar la realidad de nuestros pueblos y de nuestra Iglesia, con sus valores, sus limitaciones, sus angustias y esperanzas. Mientras sufrimos y nos alegramos, permanecemos en el amor de Cristo viendo nuestro mundo, tratamos de discernir sus caminos con la gozosa esperanza y la indecible gratitud de creer en Jesucristo. Él es el Hijo de Dios verdadero, el único Salvador de la humanidad. La importancia única e insustituible de Cristo para nosotros, para la humanidad, consiste en que Cristo es el Camino, la Verdad y la Vida. “Si no conocemos a Dios en Cristo y con Cristo, toda la realidad se convierte en un enigma indescifrable; no hay camino y, al no haber camino, no hay vida ni verdad”(6). En el clima cultural relativista que nos circunda se hace siempre más importante y urgente radicar y hacer madurar en todo el cuerpo eclesial la certeza que Cristo, el Dios de rostro humano, es nuestro verdadero y único salvador(7).

o Canto:

Cuarta parte: PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.
o Por la Iglesia de Dios, para que como discípula, no deje de orar siempre como Cristo nos enseñó, rogando por trabajadores para la cosecha, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los sacerdotes, para que como discípulos, encuentren siempre un tiempo dedicado a la oración, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los cristianos del mundo, para que con espíritu de discípulos, con su oración, den seguridad y fortaleza a los sacerdotes que se encuentran en momentos de dificultad, roguemos al Señor Te rogamos, óyenos.
o Por la juventud, para que con espíritu de discípulos, busquen en la oración la fuerza y el camino de la verdad, en un Dios que llama a seguirlo, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos
o Para que sean muchos los que como verdaderos discípulos, respondan a la llamada a la vida de consagración, y nosotros sepamos ser ejemplo y modelo para ellos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por todos nosotros, para que en la oración busquemos como verdaderos discípulos, el espíritu de servicio a los demás, cada día más generoso, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Señor Jesús, que nos enseñaste a unir nuestra vida a la voluntad del Padre, para salvación del mundo: haz que seamos, por nuestra oración, testigos y discípulos para nuestros hermanos. Tú, que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN FINAL DEL PRIMER DIA

Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Te suplicamos que así como bendijiste
a tus discípulos, sacerdotes y misioneros,
nos concedas la gracia de servir mejor a Dios.
Danos mas valor y fe profunda,
para que nuestros pensamientos, palabras y acciones,
impulsen mi vida y así,
te suplicamos que nos concedas
la gracia de la fe para comprender la grandeza
de la vocación a la que nos llamas.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


DIA 2
HORA SANTA

Primera parte: NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

o Canto:

o Exposición del Santísimo

o Canto:

EL SACERDOTE Y LA REALIDAD QUE INTERPELA.

Como discípulos de Jesucristo, nos sentimos interpelados a discernir los “signos de los tiempos”, a la luz del Espíritu Santo, para ponernos al servicio del Reino, anunciado por Jesús, que vino para que todos tengan vida y “para que la tengan en plenitud” (Jn 10, 10)(8).
La novedad de estos cambios, a diferencia de los ocurridos en otras épocas, es que tienen un alcance global que, con diferencias y matices, afectan al mundo entero. Habitualmente, se los caracteriza como el fenómeno de la globalización(9).
Al lado de la sabiduría de las tradiciones se ubica ahora, en competencia, la información de último minuto, la distracción, el entretenimiento, las imágenes de los exitosos que han sabido aprovechar en su favor las herramientas tecnológicas y las expectativas de prestigio y estima social. Ello hace que las personas busquen denodadamente una experiencia de sentido que llene las exigencias de su vocación, allí donde nunca podrán encontrarla(10).
Por ello, los cristianos necesitamos recomenzar desde Cristo, desde la contemplación de quien nos ha revelado en su misterio la plenitud del cumplimiento de la vocación humana y de su sentido. Necesitamos hacernos discípulos dóciles, para aprender de Él, en su seguimiento, la dignidad y plenitud de la vida(11).


o Canto:

Segunda parte: PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

o Lector: Por no creer en los signos de los tiempos que nos hablan de Ti.
o Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

o Lector: Porque nos distraemos y descuidamos el amor a Ti.
o Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

o Lector: Por no ser discípulos dóciles, para aprender de Ti.
o Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

o Silencio

o Canto:

Tercera parte: ESCUCHAMOS LA PALABRA

Yo Soy el Buen Pastor (Jn10, 1–9)
1 «Les aseguro que el que no entra por la puerta en el corral de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón y un asaltante. 2 El que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. 3 El guardián le abre y las ovejas escuchan su voz. Él llama a las suyas por su nombre y las hace salir. 4 Cuando las ha sacado a todas, va delante de ellas y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz. 5 Nunca seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen su voz». 6 Jesús les hizo esta comparación, pero ellos no comprendieron lo que les quería decir. 7 Entonces Jesús prosiguió:
«Les aseguro
que yo soy la puerta de las ovejas.
8 Todos aquellos que han venido antes de mí
son ladrones y asaltantes,
pero las ovejas no los han escuchado.
9 Yo soy la puerta.
El que entra por mí se salvará;
podrá entrar y salir,
y encontrará su alimento.

o Silencio para meditación
“Llegar a conocer a Dios, al Dios verdadero, eso es lo que significa recibir esperanza. Para nosotros, que vivimos desde siempre con el concepto cristiano de Dios y nos hemos acostumbrado a él, el tener esperanza, que proviene del encuentro real con este Dios, resulta ya casi imperceptible”(12).
o REFLEXIÓN:
Sin una percepción clara del misterio de Dios, se vuelve opaco el designio amoroso y paternal de una vida digna para todos los seres humanos(13).
Por ello, los cristianos necesitamos recomenzar desde Cristo, desde la contemplación de quien nos ha revelado en su misterio la plenitud del cumplimiento de la vocación humana y de su sentido. Necesitamos hacernos discípulos dóciles, para aprender de Él, en su seguimiento, la dignidad y plenitud de la vida. Y necesitamos, al mismo tiempo, que nos consuma el celo misionero para llevar al corazón de la cultura de nuestro tiempo, aquel sentido unitario y completo de la vida humana que ni la ciencia, ni la política, ni la economía ni los medios de comunicación podrán proporcionarle(14).

o Canto:

Cuarta parte: PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por descubrirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.
o Para que los pueblos y naciones, con su propia realidad, a través de la consagración, al Evangelio, descubran la paz, la justicia y verdadera libertad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Para que los sacerdotes y consagrados puedan discernir los signos de los tiempos y anuncien con entusiasmo el Evangelio de Jesús en el mundo, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Para que siempre haya corazones jóvenes que estén dispuestos a seguir la llamada de Dios y dedicar su vida, como Jesús, al servicio de sus hermanos los hombres, siendo testigos del sentido de la vida, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Para que los hogares sean mas cristianos y testigos del Evangelio, fomentando la vocación cristiana y sacerdotal de sus hijos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Para que todas nuestras parroquias y centros educativos sean lugares donde los jóvenes sean ayudados a descubrir el sentido de la vida y de la llamada que Cristo hace entre sus miembros a la vocación sacerdotal, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Para que se aumenten las vocaciones a la vida sacerdotal, siguiendo a Jesús como discípulos y misioneros, y animemos a quienes deciden consagrarse al servicio del Evangelio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Para que todos nosotros seamos verdadera sal de la tierra y luz del mundo, y no nos quedemos a medias, en la desconfianza, en la inseguridad, en el conformismo, en el agua turbia, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Padre bueno, que a través de los signos de los tiempos, has sembrado la esperanza en tu pueblo, concede generosidad y fidelidad a los que llamas a ser hermanos entre los hermanos y testigos de ti, para que al responder al amor de tu gracia, colaboremos para que venga y crezca el reino de tu Hijo. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

o ORACIÓN FINAL DEL SEGUNDO DIA

Señor, de Quien procede todo signo de amor:
Te suplicamos que así como bendijiste
a tus sacerdotes, discípulos y misioneros
con un amor entregado y generoso
danos Confianza filial en Ti y Tu Providencia,
y valor para no descuidar Tus mandamientos,
sobre todo el del amor mutuo,
para comprender la gracia de la amistad verdadera
y a la vez la responsabilidad de responde a tu llamada.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

DIA 3

HORA SANTA

Primera parte: NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

o Canto:
o Exposición del Santísimo
o Canto:

EL SACERDOTE Y EL ANUNCIO DE LA BUENA NUEVA.

En este momento, con incertidumbres en el corazón, nos preguntamos con Tomás: “¿Cómo vamos a saber el camino?” (Jn 14, 5). Jesús nos responde con una propuesta provocadora: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14, 6). Él es el verdadero camino hacia el Padre, quien tanto amó al mundo que dio a su Hijo único, para que todo el que crea en Él tenga vida eterna (cf. Jn 3, 16). Esta es la vida eterna: “Que te conozcan a ti el único Dios verdadero, y a Jesucristo tu enviado” (Jn 17, 3). La fe en Jesús como el Hijo del Padre es la puerta de entrada a la Vida. Los discípulos de Jesús confesamos nuestra fe con las palabras de Pedro: “Tus palabras dan Vida eterna” (Jn 6, 68); “Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo” (Mt 16, 16)(15).
Es propio del discípulo de Cristo gastar su vida como sal de la tierra y luz del mundo. Ante el individualismo, Jesús convoca a vivir y caminar juntos. La vida cristiana sólo se profundiza y se desarrolla en la comunión fraterna. Jesús nos dice “uno es su maestro, y todos ustedes son hermanos” (Mt 23, 8). Ante la despersonalización, Jesús ayuda a construir identidades integradas(16).
La propia vocación, la propia libertad y la propia originalidad son dones de Dios para la plenitud y el servicio del mundo(17).

o Canto:

Segunda parte: PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

o Lector: Por no estar abiertos para encontrar Tu Camino.
o Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

o Lector: Por no abrir nuestra vida al querer de Dios.
o Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

o Lector: Por no caminar junto al Señor y ser individualistas.
o Todos: Ten misericordia de nosotros y del mundo entero.

o Silencio:
o Canto:

Tercera parte: ESCUCHAMOS LA PALABRA

Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14,5-14)

5 Tomás le dijo: «Señor, no sabemos adónde vas. ¿Cómo vamos a conocer el camino?».
6 Jesús le respondió:
«Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre, sino por mí.
7 Si ustedes me conocen, conocerán también a mi Padre.
Ya desde ahora lo conocen y lo han visto».
8 Felipe le dijo: «Señor, muéstranos al Padre y eso nos basta». 9 Jesús le respondió: «Felipe, hace tanto tiempo que estoy con ustedes, ¿y todavía no me conocen?
El que me ha visto, ha visto al Padre. ¿Cómo dices: “Muéstranos al Padre”?
10 ¿No crees que yo estoy en el Padre y que el Padre está en mí?
Las palabras que digo no son mías: el Padre que habita en mí es el que hace las obras.
11 Créanme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí.
Créanlo, al menos, por las obras.
12 Les aseguro que el que cree en mí hará también las obras que yo hago, y aun mayores,
porque yo me voy al Padre.
13 Y yo haré todo lo que ustedes pidan en mi Nombre,
para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
14 Si ustedes me piden algo en mi Nombre, yo lo haré.

o Silencio para meditación

“La vida no es el simple producto de las leyes y de la casualidad de la materia, sino que en todo, y al mismo tiempo por encima de todo, hay una voluntad personal, hay un Espíritu que en Jesús se ha revelado como Amor”(18).

o REFLEXIÓN:

La familia es insustituible para la serenidad personal y para la educación de sus hijos”(19).
En el seno de una familia, la persona descubre los motivos y el camino para pertenecer a la familia de Dios. De ella recibimos la vida, la primera experiencia del amor y de la fe(20).
Cuando la verdad, el bien y la belleza se separan; cuando la persona humana y sus exigencias fundamentales no constituyen el criterio ético, la ciencia y la tecnología se vuelven contra el hombre que las ha creado(21).
El discípulo misionero, a quien Dios le encargó la creación, debe contemplarla, cuidarla y utilizarla, respetando siempre el orden que le dio el Creador(22).

Canto:

Cuarta parte: PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sabernos llamados a la gran misión de anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.
o Para que los pastores de la Iglesia y las personas consagradas, vivan el don maravilloso de la vida, y perseveren en su vocación con alegría, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Para que las familias cristianas sean casa y escuela de nuevas vocaciones, y faciliten a sus miembros la acogida de la llamada de Dios, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Para que quienes reciben su formación en nuestros seminarios y noviciados respondan con generosamente a la llamada y abiertos, se preparen como discípulos y misioneros al ejercicio de su misión, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Para que toda la comunidad cristiana, tome conciencia de que la vocación es un don gratuito que se suplica y por ello, oremos insistentemente al Señor pidiendo la abundancia de vocaciones especialmente hoy, las vocaciones a la vida sacerdotal, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos

Te pedimos, Señor, que no dejes de bendecirnos con los dones de tus vocaciones. Te pedimos que sean muchos los que como discípulos y misioneros, escuchen y respondan generosamente a tu llamada, para que sean fieles y perseverantes. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


o ORACIÓN FINAL DEL TERCER DIA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Te suplicamos que así como bendijiste
a tus sacerdotes, discípulos y misioneros,
con esa Gracia tan particular de la Oración,
nos otorgues la gracia de la Caridad, para vivir un amor
que se muestre mas por los hechos que por las palabras,
ayúdanos a amar con la generosidad con que Tu nos amas,
y así, responder como discípulos
a la vocación a la que nos llamas.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


DIA 4

HORA SANTA

Primera parte: NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

o Canto:
o Exposición del Santísimo
o Canto:

EL SACERDOTE Y LA VOCACIÓN A LA SANTIDAD

Jesús invita a encontrarnos con Él y a que nos vinculemos estrechamente a Él, porque es la fuente de la vida (cf. Jn 15, 5-15) y sólo Él tiene palabras de vida eterna (cf. Jn 6, 68). En la convivencia cotidiana con Jesús y en la confrontación con los seguidores de otros maestros, los discípulos pronto descubren dos cosas del todo originales en la relación con Jesús. Por una parte, no fueron ellos los que escogieron a su maestro fue Cristo quien los eligió. De otra parte, ellos no fueron convocados para algo (purificarse, aprender la Ley…), sino para Alguien, elegidos para vincularse íntimamente a su Persona (cf. Mc 1, 17; 2, 14). Jesús los eligió para “que estuvieran con Él y enviarlos a predicar” (Mc 3, 14), para que lo siguieran con la finalidad de “ser de Él” y formar parte “de los suyos” y participar de su misión. El discípulo experimenta que la vinculación íntima con Jesús en el grupo de los suyos es participación de la Vida salida de las entrañas del Padre, es formarse para asumir su mismo estilo de vida y sus mismas motivaciones (cf. Lc 6, 40b), correr su misma suerte y hacerse cargo de su misión de hacer nuevas todas las cosas(23).

o Canto:

Segunda parte: PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

o Lector: Señor que eres la Fuente de Vida.
o Todos: Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

o Lector: Señor que solo Tu tienes Palabras de Vida Eterna.
o Todos: Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

o Lector: Señor que nos eliges por Bondad y Misericordia.
o Todos: Ten piedad de nosotros y del mundo entero.

o Silencio
o Canto:

Tercera parte: ESCUCHAMOS LA PALABRA


Separados de Mi nada pueden hacer (Jn 15, 5-15)
5 Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. El que permanece en mí, y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí, nada pueden hacer.
6 Pero el que no permanece en mí, es como el sarmiento que se tira y se seca;
después se recoge, se arroja al fuego y arde.
7 Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán. 8 La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante,
y así sean mis discípulos. 9 Como el Padre me amó, también yo los he amado a ustedes.
Permanezcan en mi amor. 10 Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor,
como yo cumplí los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor.
11 Les he dicho esto para que mi gozo sea el de ustedes, y ese gozo sea perfecto.
12 Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado.
13 No hay amor más grande que dar la vida por los amigos.
14 Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.
15 Ya no los llamo servidores, porque el servidor ignora lo que hace su señor;
yo los llamo amigos, porque les he dado a conocer todo lo que oí de mi Padre.
16 No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes,
y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero.
Así todo lo que pidan al Padre en mi Nombre, él se lo concederá.
17 Lo que yo les mando es que se amen los unos a los otros.

o Silencio para meditación

“La fe no es solamente un tender de la persona hacia lo que ha de venir, y que está todavía totalmente ausente; la fe nos da algo. Nos da ya ahora algo de la realidad esperada, y esta realidad presente constituye para nosotros una « prueba » de lo que aún no se ve. Ésta atrae al futuro dentro del presente, de modo que el futuro ya no es el puro « todavía-no ». El hecho de que este futuro exista cambia el presente; el presente está marcado por la realidad futura, y así las realidades futuras repercuten en las presentes y las presentes en las futuras”(24).

o REFLEXIÓN:
Como discípulos y misioneros, estamos llamados a intensificar nuestra respuesta de fe y a anunciar que Cristo ha redimido todos los pecados y males de la humanidad, “en el aspecto más paradójico de su misterio, la hora de la cruz(25).
La admiración por la persona de Jesús, su llamada y su mirada de amor buscan suscitar una respuesta consciente y libre desde lo más íntimo del corazón del discípulo, una adhesión de toda su persona al saber que Cristo lo llama por su nombre (cf. Jn 10, 3). Es un “sí” que compromete radicalmente la libertad del discípulo a entregarse a Jesucristo, Camino, Verdad y Vida (cf. Jn 14, 6). Es una respuesta de amor a quien lo amó primero “hasta el extremo” (cf. Jn 13, 1). En este amor de Jesús madura la respuesta del discípulo: “Te seguiré adondequiera que vayas” (Lc 9, 57)(26).

o Canto:

Cuarta parte: PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.
o Por la Iglesia, que es discípula y misionera, para que no falten en ella sacerdotes que continúen anunciando la Buena Nueva en el mundo y celebrando la Salvación con sus hermanos, los hombres, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los sacerdotes y consagrados, para que como discípulos, vivan alegremente su vocación, y así, muchos jóvenes descubran la vocación del seguimiento en la vocación sacerdotal o de consagración, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los padres cristianos, para que también como discípulos y misioneros, consideren la vocación de sus hijos como un “don” de Dios, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por nuestras comunidades parroquiales, grupos cristianos y centros educativos, para que planteen el discipulado y la vocación sacerdotal como una necesidad de la Iglesia y como un signo de madurez en la fe, que les lleve a poner su vida al servicio del Evangelio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por el aumento y perseverancia de las vocaciones a la vida sacerdotal, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los que se forman en nuestros seminarios y noviciados, para que abran su corazón, al discipulado y la misión, como nos llama Jesús, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Guiados y alentados por tu Palabra, te pedimos, Señor, por todos aquellos que como discípulos y misioneros estamos llamados a proclamar Tu Reino. Sostennos para que podamos ser fieles en el seguimiento de Jesús, aprendiendo y practicando las bienaventuranzas, para identificarnos cada día más con El. Te lo pedimos a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

o ORACIÓN FINAL DEL CUARTO DIA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Te suplicamos que así como bendijiste
a los discípulos, misioneros y sacerdotes,
con la Caridad del corazón de Cristo,
nos concedas la gracia de mirar nuestro seguimiento,
para que así como discípulos identificados con Jesús
podamos vivir la virtud de la pobreza y humildad
entregando toda nuestra vida en el sacerdocio,
viviendo con sencillez de discípulos, la grandeza
de la vocación a la que nos llamas.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


DIA 5

HORA SANTA

Primera parte: NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

o Canto:
o Exposición del Santísimo
o Canto:

EL SACERDOTE Y COMUNIÓN DE LOS DISCÍPULOS

Al igual que las primeras comunidades de cristianos, hoy nos reunimos asiduamente para “escuchar la enseñanza de los apóstoles, vivir unidos y participar en la fracción del pan y en las oraciones” (Hch 2, 42). La comunión de la Iglesia se nutre con el Pan de la Palabra de Dios y con el Pan del Cuerpo de Cristo. La Eucaristía, participación de todos en el mismo Pan de Vida y en el mismo Cáliz de Salvación, nos hace miembros del mismo Cuerpo (cf. 1 Co 10, 17). Ella es fuente y culmen de la vida cristiana69, su expresión más perfecta y el alimento de la vida en comunión. En la Eucaristía, se nutren las nuevas relaciones evangélicas que surgen de ser hijos e hijas del Padre y hermanos y hermanas en Cristo. La Iglesia que la celebra es “casa y escuela de comunión”, donde los discípulos comparten la misma fe, esperanza y amor al servicio de la misión evangelizadora(27).
La Iglesia, como “comunidad de amor”71, está llamada a reflejar la gloria del amor de Dios que, es comunión, y así atraer a las personas y a los pueblos hacia Cristo(28).
La Iglesia es comunión en el amor(29).
La diversidad de carismas, ministerios y servicios, abre el horizonte para el ejercicio cotidiano de la comunión, a través de la cual los dones del Espíritu son puestos a disposición de los demás para que circule la caridad (cf. 1 Co 12, 4-12)(30).

o Canto:

Segunda parte: PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

o Lector: Por no ser cuidadoso en la escucha de la enseñanza de los apóstoles de hoy.
o Todos: Perdón, Señor, perdón.

o Lector: Por no dedicarle tiempo a la oración frente al Sagrario.
o Todos: Perdón, Señor, perdón.

o Lector: Por desatender la vida espiritual, distrayéndonos en otras cosas.
o Todos: Perdón, Señor, perdón.

o Silencio
o Canto:

Tercera parte: ESCUCHAMOS LA PALABRA

El espíritu se manifiesta para el bien común (1 Co 12, 4-12)

Ciertamente, hay diversidad de dones, pero todos proceden del mismo Espíritu. 5 Hay diversidad de ministerios, pero un solo Señor. 6 Hay diversidad de actividades, pero es el mismo Dios el que realiza todo en todos. 7 En cada uno, el Espíritu se manifiesta para el bien común.
8 El Espíritu da a uno la sabiduría para hablar; a otro, la ciencia para enseñar, según el mismo Espíritu; 9 a otro, la fe, también en el mismo Espíritu. A este se le da el don de curar, siempre en ese único Espíritu; 10 a aquel, el don de hacer milagros; a uno, el don de profecía; a otro, el don de juzgar sobre el valor de los dones del Espíritu; a este, el don de lenguas; a aquel, el don de interpretarlas. 11 Pero en todo esto, es el mismo y único Espíritu el que actúa, distribuyendo sus dones a cada uno en particular como él quiere.
12 Así como el cuerpo tiene muchos miembros, y sin embargo, es uno, y estos miembros, a pesar de ser muchos, no forman sino un solo cuerpo, así también sucede con Cristo. 13 Porque todos hemos sido bautizados en un solo Espíritu para formar un solo Cuerpo –judíos y griegos, esclavos y hombres libres– y todos hemos bebido de un mismo Espíritu.

o Silencio para meditación
“Esta vida verdadera, hacia la cual tratamos de dirigirnos siempre de nuevo, comporta estar unidos existencialmente en un «pueblo» y sólo puede realizarse para cada persona dentro de este «nosotros». Precisamente por eso presupone dejar de estar encerrados en el propio «yo», porque sólo la apertura a este sujeto universal abre también la mirada hacia la fuente de la alegría, hacia el amor mismo, hacia Dios”(31).

o REFLEXIÓN:
La vida en comunidad es esencial a la vocación cristiana. El discipulado y la misión siempre suponen la pertenencia a una comunidad. Dios no quiso salvarnos aisladamente, sino formando un Pueblo(32).
Reunida y alimentada por la Palabra y la Eucaristía, la Iglesia católica existe y se manifiesta en cada Iglesia particular, en comunión con el Obispo de Roma(33).
La maduración en el seguimiento de Jesús y la pasión por anunciarlo requieren que la Iglesia particular se renueve constantemente en su vida y ardor misionero. Sólo así puede ser, para todos los bautizados, casa y escuela de comunión, de participación y solidaridad. En su realidad social concreta, el discípulo hace la experiencia del encuentro con Jesucristo vivo, madura su vocación cristiana, descubre la riqueza y la gracia de ser misionero y anuncia la Palabra con alegría(34).

o Canto:

Cuarta parte: PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.
o Por los pastores de la Iglesia, para que, formados en la escuela del discipulado de María, madre y misionera, sean fieles testigos de la Palabra de Dios y dispensadores incansables de su misericordia, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por todos los cristianos, para que, encontrando en María la fuente de la entrega al seguimiento, vivan con alegría la propia vocación, dando muestras de fidelidad al mandato del amor, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los jóvenes, para que, como María, madre y discípula, busquen la verdad con corazón libre y puro, asumiendo las dificultades y sacrificios en el camino de la fidelidad al Evangelio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por las personas que han dedicado sus vidas al seguimiento de Cristo, para que, como, sigan ofreciendo a todos el testimonio de una entrega generosa y serena, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por el aumento de los llamados a la vida sacerdotal. Que sean fuertes y decididos en su opción de vida y encuentren así ejemplo y testimonio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por nuestra comunidad, congregada (aquí, hoy, esta tarde...) para alabar a Dios y pedir obreros para su mies, supliquemos también que María como discípula y misionera nos acompañe y proteja en los momentos de dificultad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Señor, Dios nuestro, en María encontraste a discípula y misionera perfecta, seguidora de Jesús y fiel a sí misma: concédenos, como ella, poner toda nuestra vida al servicio de la expansión de tu Reino. Te lo pedimos a ti, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

o ORACIÓN FINAL DEL QUINTO DIA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Te suplicamos que así como bendijiste
a los discípulos, misioneros y sacerdotes,
con un intenso amor a la Eucaristía,
te suplicamos que nos concedas
descubrir la dimensión de la vocación sacerdotal,
por la que nos llamas a experimentar y entregar a los hermanos
la gracia de este admirable sacramento.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


DIA 6

HORA SANTA

Primera parte: NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

o Canto:
o Exposición del Santísimo
o Canto:

EL SACERDOTE Y EL ITINERARIO FORMATIVO

El acontecimiento de Cristo es, por lo tanto, el inicio de ese sujeto nuevo que surge en la historia y al que llamamos discípulo:
No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva.
Esto es justamente lo que, con presentaciones diferentes, nos han conservado todos los evangelios como el inicio del cristianismo: un encuentro de fe con la persona de Jesús (cf. Jn 1, 35-39)(35).
La naturaleza misma del cristianismo consiste, por lo tanto, en reconocer la presencia de Jesucristo y seguirlo. Ésa fue la hermosa experiencia de aquellos primeros discípulos que, encontrando a Jesús, quedaron fascinados y llenos de estupor ante la excepcionalidad de quien les hablaba, ante el modo cómo los trataba, correspondiendo al hambre y sed de vida que había en sus corazones. El evangelista Juan nos ha dejado plasmado el impacto que produjo la persona de Jesús en los dos primeros discípulos que lo encontraron, Juan y Andrés. Todo comienza con una pregunta: “¿Qué buscan?” (Jn 1, 38). A esa pregunta siguió la invitación a vivir una experiencia: “Vengan y lo verán” (Jn 1, 39). Esta narración permanecerá en la historia como síntesis única del método cristiano(36).

o Canto:

Segunda parte: PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

o Lector: Por creer que con solo nuestro esfuerzo reflejaremos a Jesús.
o Todos: Perdón, Señor, perdón.

o Lector: Por no estar atentos al encuentro de Su Persona, como un acontecimiento en nuestra vida.
o Todos: Perdón, Señor, perdón.

o Lector: Por estar distraído y no reconocer la Presencia de Jesús todos los días.
o Todos: Perdón, Señor, perdón.

o Silencio:
o Canto:

Tercera parte: ESCUCHAMOS LA PALABRA

Maestro, ¿dónde vives? Vengan y verán (Jn. 1, 35-43)
35 Al día siguiente, estaba Juan otra vez allí con dos de sus discípulos 36 y, mirando a Jesús que pasaba, dijo: «Este es el Cordero de Dios». 37 Los dos discípulos, al oírlo hablar así, siguieron a Jesús. 38 Él se dio vuelta y, viendo que lo seguían, les preguntó: «¿Qué quieren?». Ellos le respondieron: «Rabbí –que traducido significa Maestro– ¿dónde vives?». 39 «Vengan y lo verán», les dijo. Fueron, vieron donde vivía y se quedaron con él ese día. Era alrededor de las cuatro de la tarde. 40 Uno de los dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jesús era Andrés, el hermano de Simón Pedro. 41 Al primero que encontró fue a su propio hermano Simón, y le dijo: «Hemos encontrado al Mesías», que traducido significa Cristo. 42 Entonces lo llevó a donde estaba Jesús. Jesús lo miró y le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan: tú te llamarás Cefas», que traducido significa Pedro.
43 Al día siguiente, Jesús resolvió partir hacia Galilea. Encontró a Felipe y le dijo: «Sígueme».

o Silencio para meditación
“Si el progreso, para ser progreso, necesita el crecimiento moral de la humanidad, entonces la razón del poder y del hacer debe ser integrada con la misma urgencia mediante la apertura de la razón a las fuerzas salvadoras de la fe, al discernimiento entre el bien y el mal. Sólo de este modo se convierte en una razón realmente humana. Sólo se vuelve humana si es capaz de indicar el camino a la voluntad, y esto sólo lo puede hacer si mira más allá de sí misma” (37).

o REFLEXIÓN:
El encuentro con Cristo, gracias a la acción invisible del Espíritu Santo, se realiza en la fe recibida y vivida en la Iglesia(38).
Encontramos a Jesús en la Sagrada Escritura, leída en la Iglesia. La Sagrada Escritura, “Palabra de Dios escrita por inspiración del Espíritu Santo”140, es, con la Tradición, fuente de vida para la Iglesia y alma de su acción evangelizadora. Desconocer la Escritura es desconocer a Jesucristo y renunciar a anunciarlo(39).
La Eucaristía es el lugar privilegiado del encuentro del discípulo con Jesucristo. Con este Sacramento, Jesús nos atrae hacia sí y nos hace entrar en su dinamismo hacia Dios y hacia el prójimo. Hay un estrecho vínculo entre las tres dimensiones de la vocación cristiana: creer, celebrar y vivir el misterio de Jesucristo, de tal modo que la existencia cristiana adquiera verdaderamente una forma eucarística(40).

o Canto:

Cuarta parte: PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.
o Por la Santa Iglesia de Dios, necesitada de pastores, para que sean muchos los llamados al servicio de Dios y de los hombres, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los jóvenes de nuestro mundo, para que experimenten la fortaleza del Señor y no tengan miedo a seguir a Jesús en su propia vocación, con radical libertad y absoluta disponibilidad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por las familias cristianas, para que sean hogar donde puedan nacer futuras vocaciones para el servicio de la Iglesia, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por todos los llamados a la vida sacerdotal. Para que encuentren en nosotros el necesario aliento, ejemplo y testimonio de vida, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los miembros de nuestra comunidad, para que vivamos con alegría y mayor entrega, cada día, nuestra vocación y fomentemos entre nosotros la auténtica fraternidad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Escucha, Padre bueno, lo que ahora te hemos pedido y a ejemplo de tu Hijo Jesucristo, Tu que siempre nos educas en tu amor, te suplicamos que haya jóvenes que sean capaces de arriesgar su vida por todos siguiéndolo a Él, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

o ORACIÓN FINAL DEL SEXTO DIA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Te suplicamos que así como bendijiste
a los discípulos, misioneros y sacerdotes,
con el don de la reconciliación,
para administrar la misericordia en tu Iglesia,
danos ese celo misionero, de reconciliación,
para que con la predicación evangélica y una vida entregada;
con una vocación generosa y confiada
podamos entregarnos sin reservas al servicio del Reino de Dios,
reafirmando así Tu presencia en la Iglesia
y en los lugares concretos donde nos llamas.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


DIA 7

HORA SANTA

Primera parte: NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

o Canto:
o Exposición del Santísimo
o Canto:

EL SACERDOTE Y LA MISIÓN AL SERVICIO DE LA VIDA

La gran novedad que la Iglesia anuncia al mundo es que Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, la Palabra y la Vida, vino al mundo a hacernos “partícipes de la naturaleza divina” (2 P 1, 4), a participarnos de su propia vida(41).
Deseando y procurando esa santidad no vivimos menos, sino mejor, porque cuando Dios pide más es porque está ofreciendo mucho más: “¡No tengan miedo de Cristo! Él no quita nada y lo da todo”(42).
Jesús, el Buen Pastor, quiere comunicarnos su vida y ponerse al servicio de la vida(43).
En su Palabra y en todos los sacramentos, Jesús nos ofrece un alimento para el camino. La Eucaristía es el centro vital del universo, capaz de saciar el hambre de vida y felicidad: “El que me coma vivirá por mí” (Jn 6, 57). En ese banquete, feliz participamos de la vida eterna y, así, nuestra existencia cotidiana se convierte en una Misa prolongada. Pero, todos los dones de Dios requieren una disposición adecuada para que puedan producir frutos de cambio(44).
La vida nueva de Jesucristo toca al ser humano entero y desarrolla en plenitud la existencia humana “en su dimensión personal, familiar, social y cultural”. Para ello, hace falta entrar en un proceso de cambio que transfigure los variados aspectos de la propia vida. Sólo así, se hará posible percibir que Jesucristo es nuestro salvador en todos los sentidos de la palabra. Sólo así, manifestaremos que la vida en Cristo sana, fortalece y humaniza(45).

o Canto:

Segunda parte: PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

o Lector: Porque muchas veces tenemos miedo de dar lo que Jesús nos pide.
o Todos: Ten misericordia de mi.

o Lector: Por no reconocer todos lo dones que Jesús nos acerca en la Eucaristía.
o Todos: Ten misericordia de mí.

o Lector: Por no ir confiado al encuentro de Jesús que transfigura nuestra vida.
o Todos: Ten misericordia de mí.

o Silencio
o Canto:

Tercera parte: ESCUCHAMOS LA PALABRA

Animo levántate El te llama (Mc 10, 42-52)
42 Jesús los llamó y les dijo: «Ustedes saben que aquellos a quienes se considera gobernantes, dominan a las naciones como si fueran sus dueños, y los poderosos les hacen sentir su autoridad. 43 Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande, que se haga servidor de ustedes; 44 y el que quiera ser el primero, que se haga servidor de todos. 45 Porque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud».
46 Después llegaron a Jericó. Cuando Jesús salía de allí, acompañado de sus discípulos y de una gran multitud, el hijo de Timeo –Bartimeo, un mendigo ciego– estaba sentado junto al camino. 47 Al enterarse de que pasaba Jesús, el Nazareno, se puso a gritar: «¡Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí!». 48 Muchos lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: «¡Hijo de David, ten piedad de mí!». 49 Jesús se detuvo y dijo: «Llámenlo». Entonces llamaron al ciego y le dijeron: «¡Ánimo, levántate! Él te llama». 50 Y el ciego, arrojando su manto, se puso de pie de un salto y fue hacia él. 51 Jesús le preguntó: «¿Qué quieres que haga por ti?». Él le respondió: «Maestro, que yo pueda ver». 52 Jesús le dijo: «Vete, tu fe te ha salvado». En seguida comenzó a ver y lo siguió por el camino.

o Silencio para meditación
“El hombre es redimido por el amor. Eso es válido incluso en el ámbito puramente intramundano. Cuando uno experimenta un gran amor en su vida, se trata de un momento de « redención » que da un nuevo sentido a su existencia”(46).

o REFLEXIÓN:
Nuestros pueblos no quieren andar por sombras de muerte; tienen sed de vida y felicidad en Cristo. Lo buscan como fuente de vida. Anhelan esa vida nueva en Dios, a la cual el discípulo del Señor nace por el bautismo y renace por el sacramento de la reconciliación. Buscan esa vida que se fortalece, cuando es confirmada por el Espíritu de Jesús y cuando el discípulo renueva en cada celebración eucarística su alianza de amor en Cristo, con el Padre y con los hermanos. Acogiendo la Palabra de vida eterna y alimentados por el Pan bajado del cielo, quiere vivir la plenitud del amor y conducir a todos al encuentro con Aquel que es el Camino, la Verdad y la Vida(47).

o Canto:

Cuarta parte: PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por estar llamados a vivir y comunicar la vida nueva en Cristo a nuestros pueblos, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.
o Por la Iglesia de Dios, para que comunicando la Vida que Cristo nos dio, sigamos orando por trabajadores para la cosecha, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los sacerdotes, para que como María discípula, encuentren siempre tiempo dedicado a la oración, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los cristianos del mundo, para que con la oración, y el cobijo de la Virgen, puedan ser los verdaderos discípulos y misioneros de Jesucristo, roguemos al Señor Te rogamos, óyenos.
o Por la juventud, que como María discípula, encuentren en la oración la fuerza y el deseo de un Dios que los llama a seguirlo, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos
o Para que sean muchos los que respondan a la llamada a la vida de consagración, como discípulos y misioneros en el mundo de hoy, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por todos nosotros, para que junto a Maria discípula y misionera, nos entreguemos al servicio en Jesucristo a los demás, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Señor Jesús, que nos enseñaste a defender la vida de todos los hombres, para desarrollar así esa plenitud de la vida humana. Haz que seamos, junto a nuestra madre y madre tuya, por nuestra oración y acción, como discípulos y misioneros, testigos de la fe al servicio de la Vida, para nuestros hermanos. Tú, que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.

o ORACIÓN FINAL DEL SÉPTIMO DIA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Te suplicamos que así como bendijiste
a los discípulos, misioneros y sacerdotes,
defendiendo el don de la vida,
pastorea y guía a tu Iglesia,
para que como discípulos y llenos de celo misionero,
comuniquemos al mundo;
la alegría de anunciar la Vida,
encomendando a la Virgen Madre nuestra,
que ella misma proteja y custodie cada día mas,
nuestra vocación con su manto maternal.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


DIA 8

HORA SANTA

Primera parte: NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

o Canto:
o Exposición del Santísimo
o Ca0nto:


EL SACERDOTE Y LA PROMOCIÓN DE LA DIGNIDAD HUMANA

La misión del anuncio de la Buena Nueva de Jesucristo tiene una destinación universal. Su mandato de caridad abraza todas las dimensiones de la existencia, todas las personas, todos los ambientes de la convivencia y todos los pueblos. Nada de lo humano le puede resultar extraño. La Iglesia sabe, por revelación de Dios y por la experiencia humana de la fe, que Jesucristo es la respuesta total, sobreabundante y satisfactoria a las preguntas humanas sobre la verdad, el sentido de la vida y de la realidad, la felicidad, la justicia y la belleza. Son las inquietudes que están arraigadas en el corazón de toda persona y que laten en lo más humano de la cultura de los pueblos. Por eso, todo signo auténtico de verdad, bien y belleza en la aventura humana viene de Dios y clama por Dios(48).
Ser discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos, en Él, tengan vida, nos lleva a asumir evangélicamente y desde la perspectiva del Reino las tareas prioritarias que contribuyen a la dignificación de todo ser humano, y a trabajar junto con los demás ciudadanos e instituciones en bien del ser humano(49).
La Iglesia tiene, como misión propia y específica, comunicar la vida de Jesucristo a todas las personas, anunciando la Palabra, administrando los Sacramentos y practicando la caridad(50).

Canto:

Segunda parte: PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

o Lector: Por no haber sido persona de fe e iluminar la realidad diaria.
o Todos: Perdón, Señor, perdón.

o Lector: Por no haber sido testigo claro de esperanza.
o Todos: Perdón, Señor, perdón.

o Lector: Por haberme descuidado en practicar la caridad todos los días.
o Todos: Perdón, Señor, perdón.

o Silencio
o Canto:

Tercera parte: ESCUCHAMOS LA PALABRA

Dios creo al hombre a Su imagen (Gen 1, 26-31)

26 Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza; y que le estén sometidos los peces del mar y las aves del cielo, el ganado, las fieras de la tierra, y todos los animales que se arrastran por el suelo”.
27 Y Dios creó al hombre a su imagen;
lo creó a imagen de Dios,
los creó varón y mujer.
28 Y los bendijo, diciéndoles: “Sean fecundos, multiplíquense, llenen la tierra y sométanla; dominen a los peces del mar, a las aves del cielo y a todos los vivientes que se mueven sobre la tierra”. 29 Y continuó diciendo: “Yo les doy todas las plantas que producen semilla sobre la tierra, y todos los árboles que dan frutos co n semilla: ellos les servirán de alimento. 30 Y a todas la fieras de la tierra, a todos los pájaros del cielo y a todos los vivientes que se arrastran por el suelo, les doy como alimento el pasto verde”. Y así sucedió. 31 Dios miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el sexto día.

o Silencio para meditación...
“Jesús que dijo de sí mismo que había venido para que nosotros tengamos la vida y la tengamos en plenitud, en abundancia (cf. Jn 10,10), nos explicó también qué significa « vida »: « Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo » (Jn 17,3). La vida en su verdadero sentido no la tiene uno solamente para sí, ni tampoco sólo por sí mismo: es una relación. Y la vida entera es relación con quien es la fuente de la vida. Si estamos en relación con Aquel que no muere, que es la Vida misma y el Amor mismo, entonces estamos en la vida. Entonces « vivimos »”(51).

o REFLEXIÓN:
La cultura actual tiende a proponer estilos de ser y de vivir contrarios a la naturaleza y dignidad del ser humano. El impacto dominante de los ídolos del poder, la riqueza y el placer efímero se han transformado, por encima del valor de la persona, en la norma máxima de funcionamiento y el criterio decisivo en la organización social. Ante esta realidad, anunciamos, una vez más, el valor supremo de cada hombre y de cada mujer. El Creador, en efecto, al poner todo lo creado al servicio del ser humano, manifiesta la dignidad de la persona humana e invita a respetarla (cf. Gn 1,26-30)(52).

o Canto:

Cuarta parte: PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a ser discípulos y misioneros para anunciar la Buena nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.
o Por el Papa, obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, para que como discípulos y misioneros, actúen según la voluntad del Padre y sean fieles a Dios y a todos los hombres, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por las comunidades cristianas, discípulas y misioneras, para que el Señor suscite hoy, personas capaces de entregar su vida en el sacerdocio por todos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por todos los jóvenes, para descubriendo el ser discípulos y misioneros, estén dispuestos a dar su vida y comiencen el camino de su vocación sacerdotal con resuelta generosidad, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por todas las familias, que como misioneras, sepan crear un clima cristiano vocacional adecuado a las decisiones de sus hijos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por nosotros, para que siendo discípulos y misioneros, con nuestro testimonio de vida animemos y entusiasmemos a muchos a abrazar la vida sacerdotal, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Señor Jesús, que has querido llamar a hermanos para que, siguiéndote fielmente te hagas presente en ellos por medio de la vivencia gozosa de su vocación. Escucha la oración de tus humildes siervos, que hoy también te piden la gracia de ser tus testigos, a ejemplo de tu amor, en medio del mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN FINAL DEL SÉPTIMO DIA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Te suplicamos que así como bendijiste
a los discípulos, misioneros y sacerdotes,
en el corazón para que
sean testigos en tu Iglesia,
y los bendijiste con su celo
por su predicación evangélica y una vida entregada;
te suplicamos que nos concedas en nuestra vocación,
asemejarnos cada día con Cristo Crucificado y así,
poder vivir la gracia del ofrecimiento, el sacrificio y la Cruz
como signo de salvación personal y comunitaria.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


DIA 9

HORA SANTA

Primera parte: NOS PONEMOS EN LA PRESENCIA DE DIOS

o Canto:
o Exposición del Santísimo
o Canto:

EL SACERDOTE LAS FAMILIAS, LAS PERSONAS, LA VIDA

La familia es uno de los tesoros más importantes de los pueblos latinoamericanos y caribeños, y es patrimonio de la humanidad entera(53).
La familia cristiana está fundada en el sacramento del matrimonio entre un varón y una mujer, signo del amor de Dios por la humanidad y de la entrega de Cristo por su esposa, la Iglesia. Desde esta alianza de amor, se despliegan la paternidad y la maternidad, la filiación y la fraternidad, y el compromiso de los dos por una sociedad mejor(54).
Los niños son don y signo de la presencia de Dios en nuestro mundo por su capacidad de aceptar con sencillez el mensaje evangélico. Jesús los escogió con especial ternura (cf. Mt 19,14), y presentó su capacidad de acoger el Evangelio como modelo para entrar en el Reino de Dios (cf. Mc 10,14; Mt 18,3)(55).
El adolescente busca una experiencia de amistad con Jesús(56).
Están llamados a ser “centinelas del mañana”, comprometiéndose en la renovación del mundo a la luz del Plan de Dios. No temen el sacrificio ni la entrega de la propia vida, pero sí una vida sin sentido. Por su generosidad, están llamados a servir a sus hermanos, especialmente a los más necesitados con todo su tiempo y vida(57).
El respeto y gratitud de los ancianos debe ser testimoniado en primer lugar por su propia familia. La Palabra de Dios nos interpela de muchas maneras a respetar y valorar a nuestros mayores y ancianos. Incluso nos invita a aprender de ellos con gratitud, y a acompañarlos en su soledad y fragilidad(58).

o Canto:

Segunda parte: PEDIMOS PERDÓN AL SEÑOR

o Lector: Por no dedicarte tiempo en la oración frente al Santísimo.
o Todos: Ten misericordia de mí.

o Lector: Por no estar atento y por eso olvidarme tantas veces de Ti.
o Todos: Ten misericordia de mí.

o Lector: Por no ser solidario y quedarme solo en mis cosas.
o Todos: Ten misericordia de mí.

o Silencio
o Canto:

Tercera parte: ESCUCHAMOS LA PALABRA

Jesús dijo… para Dios todo es posible (Mt. 19, 23-30)

23 Jesús dijo entonces a sus discípulos: «Les aseguro que difícilmente un rico entrará en el Reino de los Cielos. 24 Sí, les repito, es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos». 25 Los discípulos quedaron muy sorprendidos al oír esto y dijeron: «Entonces, ¿quién podrá salvarse?». 26 Jesús, fijando en ellos su mirada, les dijo: «Para los hombres esto es imposible, pero para Dios todo es posible».
27 Pedro, tomando la palabra, dijo: «Tú sabes que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido. ¿Qué nos tocará a nosotros?». 28 Jesús les respondió: «Les aseguro que en la regeneración del mundo, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, ustedes, que me han seguido, también se sentarán en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel. 29 Y el que a causa de mi Nombre deje casa, hermanos o hermanas, padre, madre, hijos o campos, recibirá cien veces más y obtendrá como herencia la Vida eterna. 30 Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros.

o Silencio para meditación
“Dios es el fundamento de la esperanza; pero no cualquier dios, sino el Dios que tiene un rostro humano y que nos ha amado hasta el extremo, a cada uno en particular y a la humanidad en su conjunto”(59).

o REFLEXIÓN:
Los jóvenes son sensibles a descubrir su vocación a ser amigos y discípulos de Cristo. Están llamados a ser “centinelas del mañana”, comprometiéndose en la renovación del mundo a la luz del Plan de Dios. No temen el sacrificio ni la entrega de la propia vida, pero sí una vida sin sentido. Por su generosidad, están llamados a servir a sus hermanos, especialmente a los más necesitados con todo su tiempo y vida. Tienen capacidad para oponerse a las falsas ilusiones de felicidad y a los paraísos engañosos de la droga, el placer, el alcohol y todas las formas de violencia. En su búsqueda del sentido de la vida, son capaces y sensibles para descubrir el llamado particular que el Señor Jesús les hace. Como discípulos misioneros, las nuevas generaciones están llamadas a transmitir a sus hermanos jóvenes sin distinción alguna, la corriente de vida que viene de Cristo, y a compartirla en comunidad construyendo la Iglesia y la sociedad(60).

o Canto:

Cuarta parte: PETICIONES
Llenos de alegría y gozo por sentirnos llamados a la gran misión de anunciar la Buena Nueva a todos los hombres, dirijamos al Padre nuestra oración confiada.
o Por los obispos, sacerdotes y religiosos, para que sean auténticos discípulos y misioneros, y ayuden así a muchos jóvenes que se sienten llamados por Cristo, a una entrega plena al servicio del Evangelio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los creyentes en Cristo, para que vivan siempre como discípulos el seguimiento del Señor, para que sean luz del mundo y sal de la tierra, y así, el mundo crea, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por los jóvenes de nuestras parroquias, colegios, grupos y movimientos, para que, como discípulos y misioneros, se preparen para ser sacerdotes servidores del pueblo, que necesita de ellos, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por todos nosotros, para que como verdaderos discípulos, no quedemos indiferentes ante las necesidades, sino que ello sea una provocación a seguirlo en la vocación de consagración, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.
o Por todas las familias cristianas, para que, vean en el ejemplo de vida sacerdotal una vida a seguir, fortaleciendo la fe de sus hijos y despertando en ellos el deseo de imitar a Cristo en el sacerdocio, roguemos al Señor. Te rogamos, óyenos.

Ayúdanos, Señor, para que como discípulos y misioneros, por medio de los sacerdotes, sea fortalecida nuestra tarea diaria, y construyamos un mundo que sea una verdadera casa familiar para todos los hombres, en torno a la misma mesa y al mismo pan que Tú nos ofreces. Te lo pedimos a ti, que vives y reinas, por los siglos de los siglos. Amén.

o ORACIÓN FINAL DEL NOVENO DIA:

Señor, de Quien procede todo don perfecto:
Te suplicamos que así como bendijiste
a tus discípulos, misioneros y sacerdotes,
predicadores incansables para que
fueran pastores y guías en tu Iglesia,
te suplicamos que nos concedas
la gracia de una vocación sacerdotal entregada,
en el testimonio de Jesucristo y de Su Iglesia,
para llevar a los demás la alegría de la consagración
en la vocación a la que nos llamas.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

¡Oh San Juan Vianney, patrono de los sacerdotes,
ruega por nosotros y por todos los sacerdotes!


Buenos Aires, 04 de Agosto de 2008

Notas:

(1) Discurso Inaugural de S.S. Benedicto XVI en la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, 1
(2) Ibid. 3
(3) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 23, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(4) Idem, n. 31
(5) Carta Encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI, n.2, Roma, 2007
(6) Cf. DI 3
(7) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 22, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(8) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 33, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(9) Idem, n. 34
(10) Idem, n. 39
(11) Idem, n. 41
(12) Carta Encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI, n.3, Roma, 2007
(13) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 35, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(14) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 41, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(15) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 101, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(16) Idem n.110
(17) Idem n. 111
(18) Carta Encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI, n.5, Roma, 2007
(19) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 114, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(20) Idem, n.118
(21) Idem, n 123
(22) Idem n. 125
(23) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 131, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(24) Carta Encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI, n.7, Roma, 2007
(25) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 134, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(26) Idem, n. 136
(27) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 158, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(28) Idem, n. 159
(29) Idem, n. 161
(30) Idem, n. 162
(31) Carta Encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI, n.14, Roma, 2007
(32) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 164, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(33) Idem, n. 165
(34) Idem, n. 167
(35) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 243, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(36) Idem, n. 244
(37) Carta Encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI, n.23, Roma, 2007
(38) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 246, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(39) Idem, n. 247
(40) Idem, n. 251
(41) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 348, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(42) Idem, n. 352
(43) Idem, n. 353
(44) Idem, n. 354
(45) Idem, n. 356
(46) Carta Encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI, n.26, Roma, 2007
(47) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 350, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(48) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 380, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(49) Idem, n. 384
(50) Idem, n. 386
(51) Carta Encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI, n.27, Roma, 2007
(52) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 387, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(53) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 432, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007
(54) Idem, n. 433
(55) Idem, n. 438
(56) Idem, n. 442
(57) Idem, n. 443
(58) Idem, n. 448
(59) Carta Encíclica Spe Salvi, Benedicto XVI, n.31, Roma, 2007
(60) V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, n. 443, Aparecida, 13-31 de mayo de 2007

                                                                                                                


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