Cristo Rey ¿del universo?

Cristo Rey ¿del universo?

Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo y miembro de la Comisión Episcopal de Pastoral Social

 

¿Tú eres rey? Sin ejército, sin cortesanos, sin aduladores, sin poder autoritario, sin alianzas estratégicas para gobernar, sin una mirada que inspire temor… ¿Tú eres Rey?

Jesús está delante de Poncio Pilato, que tiene poder para decidir si dejarlo preso o liberarlo, si azotarlo o esperar, si matarlo o dejarlo con vida. El funcionario es quien aparentemente domina la escena; y el reo, el más débil que fue entregado por uno de sus discípulos y abandonado por los otros.

La pregunta queda flotando en el ambiente violento y burlón. Pilato insiste “¿Tú eres Rey?”. (Jn. 19, 37)

Pilato está nervioso, su esposa le habla de visiones y sueños, va de un lado a otro. Jesús está en paz, “nadie me quita la vida, sino que la doy por mí mismo. Tengo el poder de darla y de recobrarla”. (Jn. 10, 18)

En el relato del Juicio a Jesús y su condena a muerte hay una tensión dramática entre lo aparente y lo real, entre la mentira y la verdad, entre el odio y el amor: lo que lleva a la muerte y lo que conduce a la vida.  

Celebramos hoy la Solemnidad de Cristo Rey del Universo. También en este tiempo en muchos lugares pareciera que el mal está a cargo de las cosas. Se imponen la mentira, la avaricia, la violencia. No deja de sorprendernos la inconsciente depredación de la naturaleza sin respetar los ciclos naturales. La codicia por acumular cada vez más en menos manos, y repartir hambre y exclusión. El cambio climático producto de estilos de producción que no quieren ser modificados, se talan bosques, extienden desiertos, contaminan ríos y lagos, se producen montañas de basura tecnológica y de la otra.

Podemos volver a preguntarle a Jesús, “entonces, ¿Tú eres Rey?”. Sí, pero no como los poderosos en este mundo, que inspiran temor y son autoritarios y violentos. “Mi realeza no es de este mundo.” (Jn. 18, 36)

Dios quiere reinar en los corazones humildes y sencillos, en aquellos que se abran a su gracia. Dios nos atrae con lazos de amor —como dice el profeta Oseas— y no con cadenas de esclavitud. Nos busca para ser sus amigos, no sus sometidos.  

La Palabra “Apocalipsis” es de origen griego, y significa “revelación” o “quitar el velo” sobre algo que está oculto. Algunos pasajes bíblicos utilizan un lenguaje llamado “apocalíptico” que, con diversas imágenes, nos hacen fijar la mirada en lo que sucederá al final de los tiempos. La creación entera será renovada y estaremos llamados a comparecer ante el Justo Juez.

La tierra será renovada. “Porque también la creación será liberada de la esclavitud de la corrupción para participar de la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Sabemos que la creación entera, hasta el presente, gime y sufre dolores de parto.” (Rm 8, 21-22). San Pablo nos enseña con una mirada esperanzadora y nos abre al futuro, como dando a luz un mundo nuevo.

Hoy también es el día de la Acción Católica, una Institución que ha dado grandes frutos en la Misión evangelizadora de la Iglesia. Recemos por tantos laicos de diversas edades y condición que dan respuesta con fidelidad a los desafíos que el mundo presenta a la fe.