CEA- Autoridades 2017-2020

CEA- Autoridades 2017-2020

Monseñor Oscar Ojea, nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Argentina

Monseñor Oscar Vicente Ojea, obispo de San Isidro, fue elegido presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) para el trienio 2017-2020 y será secundado por el cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires, y monseñor Marcelo Daniel Colombo, obispo de La Rioja, en las vicepresidencias primera y segunda, respectivamente. En tanto, el obispo de Chascomús, monseñor Carlos Humberto Malfa, fue reelegido como secretario general del episcopado por un segundo trienio.

Mons. Oscar Ojea; Card. Mario Poli, Mons. Marcelo Colombo y Mons. Carlos Malfa 

Concluyó la elección de las autoridades episcopales para el trienio 2017-2020

En el marco de la 114º Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que se desarrolló en la casa de ejercicios El Cenáculo-La Montonera, de Pilar, los obispos eligieron a los presidentes y miembros de las comisiones episcopales para el trienio 2017-2020. 
Asimismo, votaron la conformación de la Comisión Ejecutiva que presidirá el obispo de San Isidro, monseñor Oscar Ojea, secundado por el cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires, y monseñor Marcelo Daniel Colombo, obispo de La Rioja, en las vicepresidencias primera y segunda, y monseñor Carlos Humberto Malfa, obispo de Chascomús, en la Secretaria General. .

LISTADO COMPLETO Autoridades de la Conferencia Episcopal Argentina (Período 2017-2020)

El nuevo presidente de la CEA llamó a trabajar por el diálogo y a cuidar la vida

El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Vicente Ojea, obispo de San Isidro, llamó a “tomarse en serio” la propuesta de cuidar la vida que el papa Francisco formuló en la encíclica Laudato si’, lo que implica, afirmó, enfrentar “toda una situación de violencia” que los argentinos están viviendo “como cultura, como atmósfera”.

En una entrevista al programa “Caminos de Encuentro” de Radio María Argentina, el prelado llamó a trabajar contra “la intransigencia, la intolerancia; el no poder sentarnos en una misma mesa para poder dialogar”.

“La Iglesia tiene que hacer su aporte fundamentalmente en este orden”, agregó, y puntualizó: “Una verdadera propuesta como cultura del encuentro de diálogo entre nosotros implica trabajar para poder escucharnos y poder ir superando heridas que no nos están haciendo nada bien”.

Monseñor Ojea, elegido presidente de la CEA en el marco de la 114a Asamblea Plenaria que se realiza en la casa de ejercicios el Cenáculo La Montonera de Pilar, delineó tres lineamientos pastorales que desea para el nuevo trienio.

“El primer desafío es la conversión pastoral, el profundo encuentro con Jesucristo que nos mueva a esa conversión misionera que supone renovar las estructuras caducas de la Iglesia para hacerlas auténticamente misioneras”, indicó.

En segundo lugar, “tomarnos en serio la propuesta del cuidado de la vida que nos presenta el Santo Padre en ‘Laudato si’, esto de que todo toca a todo y que tenemos que cuidar la Casa Común y el desarrollo humano integral”, planteó monseñor Ojea.

Finalmente, el tercer lineamiento será “una verdadera propuesta como cultura del encuentro, de diálogo entre nosotros los argentinos, de poder sentarnos en una misma mesa, poder escucharnos y poder ir superando heridas que no nos están haciendo nada bien”, afirmó.

“Deseo la profunda unidad en comunión de toda la Iglesia”
“Como presidente de la Conferencia deseo la profunda unidad en comunión de toda la Iglesia. Que ella pueda tener una sola voz, una sola alma y un solo corazón en la patria”, manifestó monseñor Ojea, que asumirá su nuevo servicio el 11 de noviembre.

Para el prelado, el trabajo del presidente del episcopado “es intentar trabajar en comunión a través de consensos, tratando de que cada una de las comisiones pueda ir logrando su cometido en armonía y, al mismo tiempo, cuidando que la voz de la Iglesia sea una”, expresó. El obispo también puntualizó que “debe cuidar nuestra comunicación, porque es muy importante para la Iglesia llegar con una auténtica comunicación propositiva sin tener que estar atajando situaciones que se van presentando continuamente a través de los medios”. “Creo que en esto tenemos que caminar mucho y nos espera mucho”, concluyó. +